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Las constelaciones de satélites pueden tener "consecuencias devastadoras para la astronomía", según estudio

Las constelaciones de satélites pueden tener

París, Francia, 1 Jul 2026 (AFP) -

Los proyectos de megaconstelaciones de satélites tendrían "consecuencias devastadoras para la astronomía", advierte el Observatorio Europeo Austral (ESO) en un estudio que estima que el número de estos aparatos no debería superar los 100.000 para preservar nuestra capacidad de observar el cielo.

El estudio, realizado por ESO y publicado el miércoles en la revista Astronomy & Astrophysics, es el primero en evaluar hasta qué punto las constelaciones de satélites de gran tamaño y muy brillantes -que también generan preocupación por su impacto sobre la salud y el medio ambiente- afectarían las observaciones astronómicas al aclarar el cielo nocturno.

Desde 2019, el número de satélites en órbita alrededor de la Tierra aumentó rápidamente hasta alcanzar los 14.000, en su mayoría satélites de telecomunicaciones Starlink, de SpaceX.

Y esto es solo el comienzo. La empresa de Elon Musk prevé poner en órbita un millón de satélites adicionales, destinados a centros de datos espaciales.

Otros proyectos, como "Cinnamon" de la empresa emergente E-Space o las constelaciones chinas CTC-1 y CTC-2, añadirían varios cientos de miles de satélites más a la órbita terrestre.

Sin contar Reflect Orbital, empresa emergente estadounidense que pretende lanzar, de aquí a 2035, hasta 50.000 satélites de gran tamaño, similares a espejos, con el objetivo de proporcionar luz solar durante la noche mediante haces de luz reflejada.

En total, más de 1,7 millones de satélites podrían llegar a orbitar nuestro planeta, saturando el cielo nocturno que los telescopios terrestres intentan observar.

- Un cielo como en los suburbios en Atacama -

"Cuando un satélite pasa por delante de aquello que estamos observando, deja una estela luminosa en nuestra imagen, ocultando todo lo que se encuentra detrás", explica Olivier Hainaut, astrónomo del ESO y autor del estudio.

"Desde hace algunos años esto ocurre a diario, pero todavía es soportable. Sin embargo, si pasamos de 14.000 a 1,7 millones de satélites, realmente vamos a tener problemas", declaró el investigador a la AFP, mostrando especial preocupación por aquellos diseñados para ser extremadamente brillantes.

Incluso cuando no apunten directamente hacia el observador con sus espejos, la luz dispersada por los satélites de Reflect Orbital haría que aparecieran en el cielo como miles de Venus, el famoso astro muy visible, conocido como el "lucero del alba".

"Ya sea en Auvernia, en el Sáhara o en el desierto de Atacama, el cielo dejaría de ser un cielo puro y se parecería al que se observa en las afueras de una ciudad", explica el investigador.

Para evitar consecuencias dramáticas para la astronomía terrestre, el estudio sostiene que el número de satélites en órbita debería limitarse a 100.000 y que estos deberían ser lo suficientemente poco brillantes como para no ser visibles a simple vista desde un lugar oscuro.

- Contaminación lumínica y ambiental -

El estudio sirvió de base para un informe presentado por ESO, en colaboración con la Royal Astronomical Society del Reino Unido y la Unión Astronómica Internacional, ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, organismo encargado de examinar las solicitudes de autorización presentadas por SpaceX y Reflect Orbital.

"La pelota está ahora del lado de la FCC y esperamos ver qué decisiones tomará respecto a estos dos expedientes. Para la astronomía óptica se trata de una amenaza existencial y esperamos que los reguladores compartan este punto de vista", afirmó en un comunicado Betty Kioko, responsable de asuntos institucionales de ESO.

"Los astrónomos no tienen absolutamente nada en contra del uso de los satélites. La cuestión es cómo lograr convivir", subraya Hainaut, mencionando una "colaboración razonablemente buena con los fabricantes de satélites, en particular con SpaceX", que "están realizando un gran esfuerzo para minimizar el impacto de sus satélites".

Un portavoz de Reflect Orbital afirmó a la AFP que la empresa encarga estudios independientes a terceros sobre el impacto de su tecnología y se comprometió a "continuar el diálogo con los astrónomos".

"Por defecto, nuestros satélites estarán 'apagados'" y "evitaremos sistemáticamente redirigir la luz cerca de los observatorios", añadió.

La contaminación lumínica generada por las constelaciones de satélites no es solo una preocupación para los astrónomos. También puede tener repercusiones sobre la salud y el medio ambiente, al alterar los relojes biológicos de los seres vivos y los ecosistemas.

Además, las grandes constelaciones de satélites tienen un impacto directo sobre la calidad del aire, tanto durante su lanzamiento como en su reentrada en la atmósfera al final de su vida útil.

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