Agencias

Las "Cucarachas" de la India vuelven a las calles bajo el cierre casi total de Nueva Delhi

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Nueva Delhi, 9 oct (EFE).- Bajo el cierre perimetral de Nueva Delhi, una orden de bloqueo a internet y con miles de efectivos policiales y paramilitares desplegados, la generación Z de la India, que en julio logró la inédita dimisión de un ministro del Gobierno de Narendra Modi, se prepara este viernes para tomar mañana las calles de la capital y exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar.

"Si le tienen miedo a la juventud, cierren todo el país", dijo a los periodistas el líder del movimiento Cockroach Janata Party (CJP), Abhijeet Dipke, conocidos como las "Cucarachas", que llamaron esta semana a todos los jóvenes del país a desplazarse a la capital para la marcha.

La Policía de Delhi prohibió hoy la protesta y advirtió a quienes planean asistir sobre las consecuencias legales, alegando que no se solicitó con suficiente antelación y que el grupo cometió infracciones que alteraron el orden público en movilizaciones anteriores.

Durante las horas previas a la marcha, que el Gobierno ha previsto como "masiva", las autoridades han desplegado barricadas, acordonado el centro de la ciudad e instalado decenas de cámaras de vigilancia para identificar a los manifestantes que acudan a Jantar Mantar, la zona designada para protestar en la ciudad, ahora bloqueada.

Detenciones en trenes hacia la capital

El CJP ha denunciado desde ayer la detención de decenas de activistas del grupo, y ha publicado en sus redes, que acumulan más de 25 millones de seguidores, intervenciones policiales en trenes con destino a la capital para desalojar a grupos de personas que se dirigían a la convocatoria.

"Esta intimidación no va a funcionar, Modi. La juventud de este país ya no te tiene miedo", escribió en X Dipke este viernes.

Tras las medidas extraordinarias, el Tribunal Supremo indio emitió una orden de emergencia para exigir al Ejecutivo que reconsidere los bloqueos e instó a no suspender por completo el servicio de metro ni recurrir al uso desmedido de la fuerza contra la población.

"Hay que prevenir ciertas cosas (...) Pero eso no significa que debas usar un martillo para matar una mosca", dijo el presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, quien precisamente dio nombre sin querer al movimiento meses atrás, al comparar a los jóvenes desempleados con cucarachas.

Una lucha para "salvar la democracia"

La marcha culmina una semana de movilizaciones diarias en todo el país que han unido a toda la oposición del Gobierno para exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, cuestionado tras un proceso de depuración del censo iniciado en verano que eliminó a 130 millones de votantes. La oposición y las organizaciones juveniles acusan al organismo de haber actuado para favorecer a Modi, que lleva 12 años al frente del país.

La indignación popular terminó de explotar tras una investigación del diario The Indian Express, que reveló que dos comisionados electorales habían presentado al menos 14 objeciones formales acusando a Kumar de tomar decisiones "ilegales y no autorizadas" sobre la eliminación de votantes.

Esta noche, los líderes de los principales partidos de oposición, entre ellos Rahul Gandhi del Partido del Congreso, acudieron a una reunión de urgencia con la presidenta de la India, Droupadi Murmu, para exigir su intervención directa frente al bloqueo institucional.

La ciudad se prepara

La Policía de la capital ha ordenado detener a cualquiera que intente manifestarse este sábado, desplegando a más de 35.000 efectivos equipados con bastones pero sin armas de fuego. El operativo incluye drones, vigilancia en azoteas y sistemas de reconocimiento facial, además de la habilitación de seis estadios y centros deportivos como recintos de detención masiva.

El líder del movimiento, que volará mañana desde Bombay, ha asegurado que puede ser arrestado a su llegada y ha instado a los participantes a no detener la movilización y mantener en todo momento el carácter pacífico de las protestas, después de que en julio organismo internacionales como Aministía denunciara un uso letal de lanzadores de gas lacrimógeno, perdigones e incluso disparos de fusil que dejaron decenas de manifestantes heridos.

El CJP, que nació en mayo como una reacción satírica en redes, ha emergido como la mayor fuerza de movilización juvenil de la India tras lograr en julio la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, por la filtración masiva de exámenes públicos de acceso a la universidad. EFE

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