Madrid, 3 Nov 2026 (AFP) -
El Real Madrid, que visita este miércoles en Atenas al AEK en la Liga de Campeones, parece haber recuperado sensaciones y una estructura colectiva convincente gracias a los ajustes tácticos de su entrenador José Mourinho.
- El punto de inflexión Vinícius -
Al igual que el año pasado, cuando su desplante en el clásico marcó el inicio del fin del proyecto de Xabi Alonso, Vinícius ha marcado, sin quererlo, un punto de inflexión en la temporada madridista con su rocambolesca tarjeta roja ante el Villarreal a comienzos de octubre, por tirar del pelo a un rival.
Sus cuatro partidos de suspensión en LaLiga, y la agónica victoria posterior ante la Roma (4-3) en la Liga de Campeones, llevaron a Mourinho a realizar varios cambios que han resultado acertados, con cuatro victorias consecutivas como saldo, incluida la lograda frente al FC Barcelona en el Camp Nou (2-1).
A sus 63 años, el técnico portugués no ha inventado nada nuevo, pero sí ha tomado decisiones importantes.
Recolocó a su capitán Federico Valverde como lateral derecho, para permitir la incorporación de un centrocampista más creativo, primero Arda Güler y después Bernardo Silva, junto a Aurélien Tchouaméni.
Más o menos, lo que intentó hacer Xabi Alonso antes que él, pero sin el aura ni el respaldo institucional del que dispone 'Mou'.
- Más control -
Estos ajustes han permitido al Real Madrid, a menudo partido en los dos últimos años debido principalmente a la falta de compromiso defensivo de sus estrellas, recuperar cierto equilibrio.
Los merengues tienen más control de balón, menos pérdidas, y por tanto, conceden menos y obligan a menos intervenciones salvadoras a su portero Thibaut Courtois.
El Real Madrid recupera el balón más arriba y con mayor rapidez, gracias a una presión mucho más eficaz y al esfuerzo de Güler, Bernardo Silva y Jude Bellingham, lo que reduce el riesgo de contraataques y genera otras situaciones ofensivas.
"Al 100% aún no estamos, pero sí creciendo. Llevamos menos de cuatro meses, es poco, pero vamos progresivamente. Yo he ido entendiendo cosas que no entendía en el primer día y los jugadores entienden mejor mi carácter como entrenador", dijo Mourinho, tras la victoria 3-0 en Santander.
"Entienden las cosas que para mí no son negociables", añadió.
"Cuando jugadores más ofensivos hacen trabajo de sacrificio es un mensaje positivo para el equipo", insistió.
- Ataque más complementario -
Estos esfuerzos colectivos, ese mejor control técnico, y la libertad de movimientos concedida a Kylian Mbappé, Yan Diomandé, Güler, Bellingham y Silva, también han permitido al gigante español ser mucho más variado en su ataque.
Los jugadores merengues realizan combinaciones y manejan la circulación del balón de una manera apenas vista en las dos últimas temporadas.
El resultado: cuatro victorias y trece goles marcados en los últimos cuatro encuentros oficiales, seis de ellos anotados por Mbappé y tres de potentes disparos de Diomandé, autor además de dos asistencias.
Imparable en su banda izquierda, y mucho más implicado defensivamente que Vinícius, el extremo marfileño de 19 años ya es el principal beneficiado de esta buena racha madridista, que espera seguir en Atenas y después en Valencia, este fin de semana, en el que será el último partido de sanción de la estrella brasileña.
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