Agencias

Las iraníes toman en moto las calles de Teherán, aunque el Gobierno no les da el carnet

Las iraníes toman en moto las calles de Teherán, aunque el Gobierno no les da el carnet

Jaime León

Teherán, 7 oct (EFE).- La presencia de mujeres motoristas en las calles de Teherán ha pasado de ser una rareza a algo casi común en menos de un año, a pesar de que el Gobierno iraní no ha cumplido su promesa de emitir permisos de llevar motocicletas a las conductoras, tras 47 años de prohibición.

Una de las nuevas motoristas es Narges, una abogada de 40 años que se acaba de comprar una Vespa gris y participa en un curso para aprender a circular en las caóticas calles de la capital iraní.

"Soñé con poder conducir una motocicleta desde que era niña", dice a EFE en la academia de conducción Misagh en el noreste de Teherán.

"El hecho de que las mujeres puedan conducir motocicletas por las calles es una cuestión de libertad", asegura.

Narges no había dado antes el paso porque la República Islámica no expide permisos de conducir motos a mujeres, por lo que le parecía "peligroso" hacerlo y que la detuviera la Policía, aunque algunas iraníes lo hacían.

A su alrededor, una docena de mujeres da vueltas en moto a un pequeño circuito, con instructores que les explican cómo tomar curvas o zigzaguear entre conos.

El legado de Masha Amini

Al igual que Narges, la mayoría de ellas decidieron empezar a conducir motocicletas después de que el Gobierno del presidente reformista, Masud Pezeshkian, aprobase en febrero un decreto que autorizaba la expedición de permisos de conducir motocicletas a mujeres.

Aún no se han comenzado a expedir los carnets, pero muchas mujeres consideran que de manera tácita se les permite conducir motos, de igual manera que continúa siendo obligatorio por ley el uso del velo, pero en la práctica muchas iraníes lo han abandonado.

El motivo oficial para no emitir licencias a las mujeres es que el artículo 20 de la Ley de Tráfico iraní menciona explícitamente a "hombres" en su apartado sobre los permisos de conducción de motocicletas.

Para Narges, la decisión del Gobierno fue "fruto de la lucha de las mujeres por sus derechos" tras las protestas provocadas por la muerte de Mahsa Amini en 2022, tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo.

La muerte de la joven provocó un movimiento de desobediencia civil femenino que ha llevado a muchas iraníes a dejar de usar el obligatorio velo islámico y a vestir con una libertad probablemente no vista desde la fundación de la República Islámica en 1979.

La discusión pública sobre el derecho de las iraníes a conducir motos, que empezó en diciembre de 2025, y el anuncio gubernamental han provocado un aluvión de compras de motocicletas por parte de mujeres, así como de clases de conducir.

Ali Qashqai, instructor de la academia Misagh, explica a EFE que el número de mujeres que buscan aprender a conducir motos se ha duplicado en su centro en los últimos tiempos, con unas 100 alumnas al mes.

En las tiendas de vehículos de la capital iraní confirman un aumento de las ventas de motos a mujeres.

Mohsen, responsable de una tienda de motos en el norte de Teherán, explica a EFE que en el último año, el número de compradoras femeninas ha superado al de hombres, sobre todo mujeres jóvenes que buscan máquinas automáticas de colores rosa, amarillo o rojo.

Circular pese al retraso en las licencias

Así, las calles de Teherán se han llenado de mujeres circulando en motos, a pesar de que las autoridades aún no expiden permisos de conducir motos a mujeres, siete meses después del anuncio gubernamental.

Desde el Ejecutivo se insiste en que se han llevado a cabo todos los "procedimientos jurídicos y legales" para hacerlo, según explicó a finales de septiembre la vicepresidenta para Asuntos de la Mujer y la Familia, Zahra Behruz Azar, quien aseguró que la Policía de Tráfico está "obligada" a expedir los carnets.

Pero días más tarde, el jefe de la Policía de Tráfico de Irán, Teymur Hoseini, negó que "los procedimientos legales" hayan finalizado y sostuvo que el cuerpo que dirige es la única autoridad competente para emitir las licencias.

La falta de las licencias provoca problemas para las conductoras, como es la falta del obligatorio seguro, por lo que en muchos casos las iraníes los ponen a nombre de familiares masculinos.

Mientras tanto, muchas iraníes han decidido lanzarse a conducir sus coloridas motos sin esperar al permiso de la República Islámica, como ocurrió con el velo islámico. EFE

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