Las minas contaminan la escasa superficie en la que vive la población de Gaza
Ginebra, 24 abr (EFE).- Las minas contaminan por todos lados la escasa superficie en la que vive la población de Gaza, donde se estima que hay minas o municiones sin explotar cada 600 metros, reveló este viernes el responsable por Naciones Unidas para la lucha contra las minas en los territorios palestinos ocupados, Julius Van Der Walt
A ese respecto, explicó a la prensa que aunque las circunstancias en Gaza no permiten aún realizar una evaluación completa de la situación, sí se han reunido pruebas de "una alta densidad de contaminación por artefactos explosivos en toda la Franja de Gaza".
El experto de la ONU señaló que -en función de lo que el organismo ha podido constatar en los últimos dos años y medio de conflicto y en el marco de su apoyo a misiones humanitarias- "solo con los que hemos identificado, hay aproximadamente un artefacto explosivo cada 600 metros".
La gravedad de la situación en sí y del peligro para la población aumenta aún más por la densidad de población, que ya antes de la ofensiva armada de Israel -como respuesta al ataque que sufrió de Hamás el 3 de octubre de 2023- era la más elevada del mundo: 6.000 habitantes por kilómetro cuadrado.
"En este momento nos acercamos a las 12.000 personas por kilómetro cuadrado en el espacio disponible", reveló Van Der Walt.
La reducción del espacio se debe a la destrucción general, al aglutinamiento de la población desplazada por las órdenes de evacuación de Israel y al establecimiento por parte de Israel de una zona tampón que, de acuerdo imágenes satelitales y reportes de la ONU, restringe el acceso al 30 % del área total de Gaza.
"Para ponerlo en perspectiva, si nos fijamos en países de la región como Siria, su densidad de población ronda las 120 personas por kilómetro cuadrado", comentó Van Der Walt.
La presencia generalizada de minas y municiones que pueden explotar en cualquier momento hacen imposible que las familias lleven a cabo sus actividades cotidianas o que retornen a trabajar las tierras de cultivo.
El experto dijo que todo esto demuestra que es imperativo llevar a cabo acciones contra las minas a corto, medio y largo plazo porque la persistencia de la contaminación limita y retrasa el acceso seguro, la limpieza, el inicio de las obras de reconstrucción y el restablecimiento de los servicios básicos".
Una evaluación al respecto indica que se necesitan 541 millones de dólares para hacer frente a la amenaza que suponen los artefactos explosivos en Gaza, lo que no incluye tareas similares que se requieren -aunque en mejor medida- en Cisjordania. EFE
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