Las personas LGBTI+ duplican el riesgo de depresión y conducta suicida, según un estudio
Barcelona (España), 26 oct (EFE).- Las personas LGBTQIA+, tanto adolescentes como adultas, duplican aproximadamente el riesgo de trastornos depresivos y tienen más del doble de peligro de intentos de suicidio que las heterosexuales, según un estudio del instituto Clínic-Idibaps (Barcelona) que recogió la evidencia de estos casos a nivel mundial.
El estudio, publicado en la revista World Psychiatry, sintetiza de manera global la evidencia disponible en todo el mundo, pues los investigadores abordaron 22 revisiones con metaanálisis (método estadístico que analiza los resultados numéricos de múltiples estudios sobre una misma cuestión) que agrupan 398 estudios sobre el tema y analizó las 162 asociaciones sobre salud mental extraídas de estos metaanálisis.
"Hemos reunido todo lo que muestra la investigación en el mundo sobre las desigualdades en personas LGBTQIA+", explicó en una rueda de prensa el primer autor del estudio, Vincenzo Oliva, del grupo de investigación de Barcelona de Trastornos bipolares y depresivos del Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi Sunyer (Idibaps).
Discriminación y violencia, el origen
Oliva explicó que ser LGBTQIA+, aún hoy en día, puede suponer "enfrentarse a discriminación en muchos ámbitos de la vida, como en la escuela, el trabajo, en la familia o cuando buscan ayuda; y todo esto, cuando se acumula, puede generar estrés constante y provocar depresión y ansiedad".
De hecho, el estudio resalta que en más de 60 países del mundo, los actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo o las expresiones de género diversas siguen estando criminalizados, y al menos siete países aplican explícitamente la pena de muerte, lo que subraya la persistencia de una grave discriminación contra las poblaciones lesbianas, gays, bisexuales o transgénero.
Más allá de estos contextos, en los últimos años numerosos países introdujeron leyes que restringen la libertad de expresión, limitan la visibilidad pública y restringen derechos previamente consolidados de este colectivo.
Más del doble de conductas suicidas
Al comparar a las personas de este colectivo con las cisheterosexuales, los resultados muestran que las lesbianas, gais y bisexuales, tanto adolescentes como adultas, presentan aproximadamente el doble de riesgo de trastornos depresivos.
En cuanto a la conducta suicida, que engloba pensamientos y acciones orientadas a quitarse la vida, el estudio señala que este colectivo tiene más del doble (2,5 veces) de riesgo de intentos de suicidio que las personas cisheterosexuales.
Dentro del colectivo LGTBIQ+, las desigualdades no son homogéneas: las personas bisexuales presentan más sintomatología ansiosa y más riesgo de autolesiones no suicidas que las personas lesbianas o gais.
También existen diferencias significativas en los comportamientos relacionados con los trastornos de la conducta alimentaria (TCA): en adolescentes, los chicos gais presentan más a menudo conductas de dieta y conductas purgativas (métodos inapropiados para adelgazar, como vómitos o laxantes) que los heterosexuales de la misma edad.
Un aviso para mejorar la atención
"Esto es un aviso de que hay que mejorar la atención", advirtió, por su parte, el jefe del grupo de investigación del Idibaps y director del Instituto de Neurociencias del Clínic, Eduard Vieta.
El objetivo del estudio, incidió Vieta, es poner de relieve que este colectivo tiene un mayor riesgo, algo que a veces queda "oculto" porque en parte de los estudios científicos no se pregunta la orientación sexual y no quedan recogidas esas desigualdades.
Los investigadores dijeron que quedan otros aspectos pendientes de los que faltan más datos para llegar a conclusiones robustas, como la situación en Asia o América del Sur (la mayoría de los datos son de Estados Unidos y Europa) o el nivel de eventuales desigualdades en la atención a trastornos más graves, como el bipolar o la esquizofrenia.
De los estudios para los que se disponía de información sobre la distribución geográfica (268), 195 (72,8%) se realizaron en Norteamérica, 40 (14,9%) en Europa, 16 (6,0%) en Asia, 13 (4,8%) en Oceanía, dos (0,7%) en África y dos (0,7%) en Sudamérica. EFE
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