Moscú, 3 jun (EFE).- Las restricciones a la venta de gasolina y diésel llegaron este miércoles a las gasolineras de la capital rusa ante los constantes ataques ucranianos contra la infraestructura petrolera, que ya ha provocado escasez de combustible en el sur del país y la anexionada península de Crimea.
Algunas gasolineras de Moscú y su región circundante restringieron el 30 de mayo la venta de gasolina hasta 60 litros por cliente y el diésel a 100 litros, lo que perjudica principalmente el repostaje de camiones.
Mientras la red de gasolineras Troitsk ha impuesto las limitaciones en todas sus sucursales, sin explicar la causa, las gigantes Rosneft y Tatneft aseguran que las suyas operan sin restricciones.
Lukoil también limitó la venta a 100 litros de gasolina por comprador, similar a Gazprom, que también restringe el diésel.
Restricciones a los conductores en el norte
El diario digital Fontanka confirmó el martes restricciones en las gasolineras de San Petersburgo desde finales de mayo y en algunos establecimientos alejados de la ciudad aparecieron carteles con avisos.
Así, la línea de atención telefónica para el conductor de la ciudad de Kírishi, a 100 kilómetros al sureste de San Petersburgo, indicó que "debido a los recientes acontecimientos", la venta de gasolina se había limitado temporalmente a 50 litros por cliente.
"La situación es peor con la gasolina de 95 octanos. Es la que más ha sufrido en términos de producción (...) Rosfnet se enfrenta a una situación similar en Yaroslavl", afirmó la dirección de un depósito de combustible que citó Fontanka.
Sin embargo, añadió que el problema no es generalizado y además es temporal.
Mientras tanto, depósitos de combustible fueron atacados esta madrugada por drones ucranianos y grandes columnas de humo fueron vistas hasta desde la sede del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, que arrancó precisamente este miércoles.
Escasez en el sur y en Crimea
Las limitaciones también se notaron en las regiones rusas fronterizas con Ucrania, como Bélgorod y Kursk, donde las gasolineras dejaron de permitir dispensar gasolina de 92 octanos en bidones, lo que puede indicar medidas para contrarrestar un efecto llamada debido al pánico popular ante posible escasez.
Las autoridades de los territorios ucranianos ocupados por Rusia fueron las primeros en comunicar las restricciones. El gobernador de Crimea, Serguéi Axiónov, aseguró que la situación de los cortes de suministro se estabilizaría en un plazo de 30 días.
Y es que en medio de los preparativos para la temporada turística, las gasolineras de Crimea comenzaron limitando a 20 litros por cliente la cantidad vendida desde el pasado viernes.
Además de los ataques de drones ucranianos contra depósitos de combustible y gasolineras, el problema de abastecimiento de la península se debe también a los ataques contra la carretera que la une desde el norte con Rusia y que pasa por las regiones ucranianas conquistadas por Moscú.
La ciudad portuaria de Sebastopol, que racionó la venta de combustible por cupones individuales, anunció que restablecería hoy parcialmente su venta, debido a que la urbe tiene mayores facilidades logísticas para el suministro, pero el límite se mantendría en 20 litros.
"Esta es una medida necesaria para la distribución equitativa de las reservas existentes y para prevenir una escasez incontrolada", advirtió.
La que fuera la gasolinera de Europa
El Kremlin, que repetidas veces alardeó de sus reservas energéticas y su potencial para suministrar al resto de Europa y el mundo, aseguró que está tratando de resolver el problema de desabastecimiento, aunque solo se refirió a Crimea.
Ante los constantes ataques ucranianos que arrasan los depósitos de combustible de la Rusia europea, que llega hasta los montes Urales, la que fuera considerada la gasolinera de Europa tiene ahora dificultades para coordinar logísticamente el abastecimiento de su propia población.
Las últimas restricciones para el repostaje de combustible habían tenido lugar hace unos seis meses, cuando las interrupciones de suministro se prolongaron durante varias semanas.
Según el diario ruso RBC, el vice primer ministro ruso, Alexander Nóvak, instruyó a los organismos pertinentes para resolver la cuestión, incluyendo consultas con Bielorrusia para aumentar las exportaciones, algo que ya hizo Minsk en octubre del año pasado. EFE
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