León XIV pide a obispos de regiones árabes cuidar a los migrantes, sobre todo en el Golfo
Ciudad del Vaticano, 3 sep (EFE).- El papa León XIV instó este jueves a los obispos de la Conferencia de Obispos Latinos en las Regiones Árabes (CELRA) a volcarse en la atención pastoral y social de los migrantes, especialmente en los países del Golfo Pérsico, donde miles de trabajadores viven alejados de sus familias en situaciones de elevada precariedad.
Durante una audiencia celebrada este jueves en el Vaticano, el pontífice pidió a las comunidades católicas de la región que se conviertan en "casas en las que nadie se sienta extraño" y les exhortó a defender de forma firme la dignidad de cada persona que llega a esos territorios.
"Cuidad también de los migrantes, muy numerosos, sobre todo en los países del Golfo. Muchos viven lejos de sus seres queridos y experimentan soledad y precariedad", subrayó el papa.
En un discurso marcado por la compleja realidad de Oriente Medio y el norte de África, León XIV reconoció que las iglesias locales operan en contextos profundamente golpeados por "tensiones políticas, sociales y religiosas", marcados por el éxodo de la propia población local.
"Cuando las comunidades se vuelven más frágiles y muchas familias se ven obligadas a emigrar, vuestro ministerio se hace aún más necesario. Sed siempre pastores cercanos a vuestro pueblo, capaces de compartir sus heridas, de escuchar, sostener y consolar", exhortó a los prelados.
Sobre el número de fieles en la zona, León XIV pidió a los pastores "no tener miedo de la pequeñez" y afirmó que "la fecundidad de la Iglesia no se mide en números, estructuras o recursos, sino en la fidelidad al Evangelio".
"En el corazón de sociedades marcadas por conflictos y divisiones, vuestras comunidades deben mostrar que es posible vivir, servir y esperar juntos", afirmó, destacando también la urgencia de acompañar a las familias y a los jóvenes.
Asimismo, el papa pidió reforzar el diálogo interreligioso con las comunidades musulmanas y otras tradiciones espirituales de la región, asegurando que tender puentes "no significa renunciar a la propia identidad, sino sin miedo al encuentro".
"Allí donde la guerra ha sembrado desconfianza, cada gesto de estima, colaboración y respeto puede convertirse en un paso hacia la reconciliación y la paz", concluyó. EFE
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