Libertad condicional para un pasajero borracho por agresión sexual a azafata de Ryanair
Dublín, 15 may (EFE).- Un tribunal irlandés impuso este viernes una pena de dos años de cárcel a un hombre de 31 años que agredió sexualmente a una azafata de Ryanair durante un vuelo de la aerolínea de bajo coste.
No obstante, la Corte Penal de Dublín le suspendió la ejecución de la pena bajo estrictas condiciones, como que asista a un programa de tratamiento por abuso de alcohol y que esté supervisado por el servicio de libertad vigilada durante tres años.
El condenado, Aaron Brady, deberá asimismo pagar una compensación por daños y perjuicios de 3.130 euros a la víctima, que se suman a los 5.000 euros entregados anteriormente como muestra de su arrepentimiento.
En su sentencia, el juez Jonathan Dunphy aseguró hoy que Brady cometió una agresión sexual contra una mujer en su lugar de trabajo y que vulneró su espacio personal, tras incurrir en un comportamiento inapropiado e indecente sin consideración alguna hacia ella, sus compañeros de trabajo y los demás pasajeros.
Aunque no han transcendido detalles sobre la fecha o itinerario del vuelo, esta corte publicó el pasado abril una declaración escrita de la víctima en la que dijo que el incidente le dejó "completamente destrozada".
La azafata explicó que había sufrido pérdidas económicas superiores a 3.000 euros al pedir una baja laboral por enfermedad, tras la que solicitó una excedencia voluntaria y, finalmente, dejó definitivamente su trabajo en Ryanair.
Durante el juicio, la fiscalía expuso que Brady consumió junto a su pareja cuatro botellas de vino en el aeropuerto antes de embarcar en el vuelo de regreso a Dublín, mientras que en el avión también compraron hasta quince botellines de vino.
Cuando su pareja se durmió, el condenado se levantó y, de camino a los servicios, entró en la zona reservada al personal de cabina, donde perpetró la agresión.
La tripulación informó de lo ocurrido a la Policía irlandesa (Garda) y Brady fue detenido tras el aterrizaje, si bien no pudo ser interrogado por su estado de embriaguez hasta que despertó varias horas después.
El juez Dunphy señaló hoy que aunque su capacidad de juicio estaba afectada tras ingerir una cantidad de alcohol "extrema", Brady es consciente de la gravedad del suceso, y destacó que haya asumido toda la responsabilidad.
Dunphy también elogió a la víctima por la manera en que "ha afrontado esta terrible experiencia" y celebró que, a pesar de haber tenido que dejar su trabajo, había logrado progresar profesionalmente en otro ámbito. EFE
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