Líder del Yemen dice que acuerdo entre EEUU e Irán debe abordar la red de milicias chiíes
Saná, 15 jun (EFE).- El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial del Yemen, Rashad al Alimi, advirtió este lunes que cualquier acuerdo con Irán seguirá siendo frágil a menos que aborde el apoyo de Teherán a grupos armados chiíes en toda la región de Oriente Medio, incluidos los rebeldes hutíes.
Durante una reunión con el encargado de negocios de Turquía en el Yemen, celebrada en Riad, Al Alimi declaró que los acuerdos centrados únicamente en reducir las tensiones o resolver las disputas sobre las actividades nucleares de Irán "no lograrán una estabilidad duradera", informó la agencia de noticias oficial yemení Saba.
"Cualquier acuerdo de desescalada que no aborde el uso que hace el régimen iraní de milicias armadas como herramientas transfronterizas seguirá siendo un acuerdo frágil, cuyo objetivo es gestionar la crisis, no resolverla", afirmó Al Alimi.
Irán capitanea el denominado 'Eje de la Resistencia', compuesto por los hutíes, el grupo chií libanés Hizbulá o las milicias proiraníes de Irak, entre otros, que han sido duramente golpeados durante las guerras de Irán y de la Franja de Gaza.
El Gobierno reconocido internacionalmente del Yemen ha acusado durante mucho tiempo a Teherán de brindar apoyo militar y político al movimiento hutí, que controla gran parte del noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná.
"La verdadera paz comienza con el respeto a la soberanía estatal, el fin del apoyo a las milicias, el desarme y la retirada de sus armas y financiación, y la garantía de que solo el Estado tenga autoridad sobre la guerra y la paz", afirmó Al Alimi.
La guerra en Yemen se intensificó en 2014 después de que los hutíes tomaran Saná y obligaran al gobierno reconocido internacionalmente a abandonar la capital, lo que desencadenó una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Si bien los combates a gran escala han disminuido desde la tregua negociada por la ONU en 2022, una solución política integral para poner fin al conflicto sigue siendo difícil de alcanzar. EFE
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