Agencias

Los argentinos ya sueñan con otra copa, pero evitan decirlo

Los argentinos ya sueñan con otra copa, pero evitan decirlo

Buenos Aires, Argentina, 19 Jul 2026 (AFP) -

Con Lionel Messi multiplicado en tatuajes, murales y carteles, y la palabra "bicampeón" proscrita por temor a tentar la mala suerte, Argentina contiene el aliento antes de la final del Mundial ante España este domingo en las afueras de Nueva York.

La espera transcurre entre banderazos y preparativos frente al televisor: se encargan empanadas, se compra carbón para el asado y los pronósticos optimistas son respondidos con "cuernitos" con las manos, por las dudas.

Comercios, balcones y paredes están cubiertos de banderas albicelestes. Messi sonríe desde las vidrieras y aparece en camisetas, gigantografías y tatuajes: en Argentina, el "mesías" es omnipresente y comparte el trono con "D10S", Diego Maradona.

- Camiseta gigante -

En la antesala de la cita del domingo en East Rutherford (Nueva Jersey) a las 19H00 GMT, los hinchas exhibieron una camiseta de Messi de 22 metros en su Rosario natal, 300 kilómetros al norte de Buenos Aires.

Otros desplegaron una bandera de un kilómetro en la ciudad de Batán, unos 400 km al sur de la capital argentina, que tomó semanas de costura.

"Messi me hace feliz. Es el reflejo de ese fútbol al que jugábamos de chicos queriendo, sin saberlo, ser como él", dice a la AFP Néstor Salcedo, empleado judicial de 40 años. "Es un monstruo mundial, con una humildad que te hace admirarlo el doble".

Tras el triunfo 2-1 del miércoles sobre Inglaterra, Aerolíneas Argentinas lanzó dos vuelos especiales a Nueva York, agotados en pocas horas, y el gobierno evalúa dar asueto durante el regreso del plantel ante la multitud que se espera en las calles.

En 2022, unos cinco millones de personas salieron a recibir a los campeones de Catar. Lidia Otero, una jubilada de 74 años, está lista para repetir aquel festejo: "Ese piquete fue el más lindo que vi en mi vida", recuerda sobre el gigantesco corte del tránsito.

- Recibimiento multitudinario -

Luego de siete victorias en siete partidos, varias con remontadas y goles agónicos, se espera que millones vuelvan a recibir al equipo en el aeropuerto, incluso si los jugadores llegan con las manos vacías.

Daniel Salcedo, hermano de Néstor, iría cualquiera sea el resultado. "Me siento representado. No cambiaría si ganan o pierden", afirma el empleado de maestranza de 36 años. "Iría por lo ya hecho, por agradecimiento".

A pocas horas de la final, los argentinos hablan de Messi, nervios y sufrimiento, pero evitan ciertas palabras porque son "mufa", término del lunfardo argentino para la mala suerte o la persona que la provoca.

Pariente de la cábala (rituales y amuletos de buena suerte), la cultura de la mufa ha vuelto difíciles las conversaciones sobre el Mundial en Argentina.

- Mufa y Casa Rosada -

"¿Querés que te diga qué es mufa? Vos estás loca", responde una joven a la AFP.

Por eso se habla de "después del partido", de "si se da" o de "lo que tenga que pasar".

"Yo no preparo nada, no hablo del domingo, ni nombro lo que esperamos. No tentemos al destino que todavía falta y el desafío es grande", dijo a la AFP Gabriel Sosa, un electricista de 61 años.

El diario español Marca publicó una imagen de la camiseta de la Roja con una segunda estrella a medio bordar. ¡Anatema! Los argentinos nunca harían tal cosa. Por eso inundaron la publicación de Instagram con mensajes como "¡Felicitaciones, campeón!", convencidos de que el medio acababa de "automufar" a España.

El temor a la mufa alcanzó incluso a la Casa Rosada. Javier Milei ofreció a los jugadores el balcón para un eventual encuentro con los hinchas en caso de victoria, aunque prometió mantenerse lejos de la celebración para no politizarla.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que no tiene una relación fluida con el gobierno libertario, no confirmó si aceptará o no la invitación. Pero, tras el ofrecimiento, en las redes cundió el pánico: "¡Anulen mufa!".

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