Los armenios votan en un país dividido entre el pasado y el futuro
Ereván, 7 jun (EFE).- Los armenios acudieron a votar hoy, domingo, en un país dividido entre el pasado y el futuro, el trauma de la pérdida de Nagorno Karabaj y las históricas relaciones con Rusia, y la paz con Azerbaiyán y Turquía, y el acercamiento a la Unión Europea (UE).
Sea como sea, los votantes acudieron religiosamente desde primeras horas de la mañana a los colegios electorales en todo el país, donde la legislación impide votar en el extranjero debido a su numerosa diáspora.
Los partidarios del partido gobernante hablan de la que llaman la 'Armenia real' con fronteras internacionalmente reconocidas, mientras el bando contrario promueve la nostalgia de una Armenia histórica, a la que los azerbaiyanos le arrebataron la región de Nagorno Karabaj.
Los partidarios de Pashinián votan por la paz y el futuro
"Quiero que mis nietos vivan en paz. Hemos pasado demasiadas tragedias y necesitamos mirar hacia adelante", comentó a EFE una jubilada de unos 70 años.
La paz ha sido precisamente el principal lema del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, que aspira a la reelección. Éste acudió a las urnas con su clásico sombrero y, convencido de su victoria, anunció planes de viajar a Moscú, Bruselas y Washington.
Al tiempo que se mostró conciliador con el Kremlin, que aprobó en las últimas semanas numerosas sanciones contra las importaciones del país caucásico, descartó una posible expulsión del país caucásico de la Unión Económica Eurasiática (UEE) liderada por Rusia.
"Armenia no puede ser privada del estatus de miembro de la UEE. Todas las decisiones se toman por consenso. Armenia tiene derecho de veto, al igual que otros países", señaló a la prensa.
Pashinián tachó de "error táctico" la decisión de exigir que Armenia celebre cuanto antes un referéndum para optar si permanece en la UEE o sigue avanzando hacia el ingreso en la Unión Europea (UE).
"Armenia debe solicitar ser miembro de la UE o debe tener el estatus de candidato. A día de hoy, no tenemos ni una cosa ni otra. Objetivamente, sabemos que no estamos preparados para dicho estatus. Debemos realizar reformas y tranquilamente seguiremos ese camino", apuntó.
A su vez, destacó que la jefe de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, le prometió que la producción agrícola armenia podrá acceder al mercado comunitario sin necesidar de pagar aranceles aduaneros.
La oposición exige cambios
Mientras, un hombre de mediana edad admitió a EFE que votó por la oposición, ya que considera que el país necesita "un cambio profundo".
El principal líder de la oposición es el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián, quien fue liberado por unas horas de su arresto domiciliario para ejercer su derecho al sufragio.
El partido de Karapetián, Armenia Fuerte, ha hecho hincapié durante la campaña en la amenaza azerbaiyana -Pashinián quiere firmar la paz con el país vecino- y el riesgo de normalizar las relaciones con Turquía.
Hoy, domingo, se mostró a favor de unas relaciones equilibradas entre todas las potencias: Rusia, EE.UU. y la Unión Europea, unas declaraciones suficientemente vagas para no irritar a nadie.
A su vez, denunció que casi un centenar de sus partidarios han sido detenidos en los últimos días. "Hay detenciones, los arrestos tienen lugar justo ahora entre nuestros partidarios. Y ayer y hoy. Cerca de 100 han sido arrestados", dijo a la prensa.
Karapetián aseguró que lo importante es formar "un gobierno legítimo que pueda decidir el futuro del país con independencia" al margen de la injerencia exterior.
Mientras el partido gobernante tiene una intención de voto de más del 30 %, Armenia Fuerte, algunos de cuyos diputados han sido acusados de intentar falsificar las elecciones pagando sobornos a cambios de votos, cuenta con entre el 10 y el 16 % de apoyos.
Con todo, Pashinián necesita no sólo ganar, sino la mayoría parlamentaria para poder reformar la Constitución y firmar la ansiada paz con Azerbaiyán, lo que allanaría el camino para la realización de proyectos conjuntos de transporte en el Cáucaso Sur apoyados por la UE y EE.UU.
La clave, según los analistas, la tienen los indecisos, más de un tercio del electorado, quienes se desconoce si apoyarán un cambio o seguir la senda del acercamiento a Occidente, al tiempo que este país con más de 5.000 años de historia se aleja de la órbita rusa.EFE
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