Los hijos del presidente de Sudán del Sur medran antes de las primeras elecciones del país
Atem Mabior
Yuba, 16 sep (EFE).- En medio del escepticismo que rodea la celebración de las primeras elecciones en Sudán del Sur, programadas para diciembre, los sursudaneses ven como los hijos del presidente, Salva Kiir, han ido medrando poco a poco hasta las altas esferas de un poder que evita a toda costa ser cuestionado o relevado.
Las elecciones del país más joven del mundo, que se independizó de Sudán en 2011, han sido motivo de polémica recurrente por sus continuos aplazamientos y, aunque finalmente se han fijado el 22 de diciembre, el nombramiento la semana pasada de uno de los hijos de Kiir como alto cargo militar ha vuelto a empañar la esperada cita.
Se trata de Atem Salva Kiir, que el pasado día 8 fue nombrado como comandante de la División del Tigre, la encargada de proteger al presidente de Sudán del Sur y a su cúpula, justamente en un momento de reactivación del conflicto armado entre el Gobierno y la oposición, cuyo liderazgo está siendo perseguido legal y militarmente mientras los comicios están a la vuelta de la esquina.
¿El presidente se blinda?
Este nombramiento ha sido la comidilla más reciente entre los sursudaneses, que se cuestionan la legitimidad de este paso y han manifestado su preocupación sobre cómo la familia del presidente se está intentando blindar en el poder en un momento especialmente delicado.
Y es que Atem no es el primer hijo de Kiir que asume un cargo de relevancia estratégica dentro del Estado.
En noviembre de 2024, el presidente nombró a otro de sus hijos, Thiik, como subdirector ejecutivo de su oficina y, en mayo del año siguiente, lo ascendió a embajador de tercer grado en el Ministerio de Exteriores junto con su hermano Mayar, que es ahora otro destacado diplomático.
En agosto de 2025, Kiir hizo lo propio con su hija Adut, que fue designada a dedo como enviada presidencial en programas especiales y, desde entonces, ha representado a su padre en varias reuniones y eventos de alto nivel tanto dentro como fuera de Sudán del Sur.
Con todo, las principales instituciones del Estado sursudanés dibujan una constelación de los retoños del presidente Kiir, que, a sus 75 años y tras gobernar con dureza el país desde su independencia sin ser validado por unas elecciones, no ha mostrado ninguna señal que apunte a su renuncia, aunque sí algunos pasos para su sucesión.
En el punto de mira
Pese a las especulaciones sobre la posible sucesión de Kiir al frente de Sudán del Sur y de la influencia de su familia en las entrañas del Estado, ninguno de los vástagos del presidente ha manifestado públicamente su intención de presentarse como candidato presidencial ni como líder del partido gobernante: el Movimiento Popular de Liberación de Sudán (SPLM, en inglés).
La designación de Atem es especialmente sensible, ya que la División del Tigre es una de las formaciones más destacadas dentro de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF) -el Ejército- al tener una importante presencia en la capital del país, Yuba, y sus alrededores.
A sus 36 años, el hijo del presidente ya ha asumido el cargo y ha inspeccionado sus nuevas unidades en el sur de la capital, el escenario del estallido de los combates que en diciembre de 2013 marcaron el inicio de un lustro de guerra civil que provocó la muerte de unas 400.000 personas.
Pero las SSPDF han negado que el nombramiento de Atem tenga relación alguna con su vínculo familiar, y el asistente del jefe de Información y Relaciones Públicas del Ejército, Garang Aler, afirmó recientemente que esta decisión fue tomada por los canales militares oficiales y en cumplimiento con la jerarquía de mando.
"No tiene que ver con el hecho de que es hijo del presidente", aseguró Aler, en medio de las crecientes preocupaciones que rodean no solo estos importantes comicios, sino el conflicto con una oposición cuya situación está a las antípodas de la de la familia Kiir: con sus líderes perseguidos, encarcelados y acusados de traición.EFE
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