Los hutíes del Yemen acusan a la ONU de "parcialidad" por advertir del riesgo de escalada
El Cairo, 16 abr (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen, que controlan amplias zonas del país y su capital, Saná, acusaron en las últimas horas de "parcialidad" al enviado especial de la ONU, Hans Grundberg, por advertir de que la implicación del grupo, aliado de Irán, en el conflicto de Oriente Medio podría hacer fracasar las negociaciones de paz yemeníes.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de los hutíes condenó posición de Grundberg ante el Consejo de Seguridad de la ONU, y rechazó sus advertencias sobre las consecuencias de los ataques del grupo contra Israel y contra embarcaciones estadounidenses en el mar Rojo.
El ministerio señaló que las declaraciones del enviado se "alinean" con las posiciones de Estados Unidos y el Reino Unido.
El comunicado también condenó los "intentos de presionar" al grupo para que guarde silencio "sobre la agresión israelí en la región" y remarcó que "vincular el proceso de paz del Yemen a tales condiciones socava las negociaciones".
Grundberg afirmó que existe una "preocupación mundial" porque la guerra se extienda a otro frente y señaló "preocupantes" informes de movimientos de tropas en el país árabe, además de advertir de que "las consecuencias para la población yemení podrían ser graves".
"El Yemen no se ha librado de esta guerra", avisó Grundeberg, convencido de que "aunque el país ha evitado hasta ahora una gran escalada, los riesgos persisten".
El enviado de la ONU instó a los hutíes a "abstenerse" de nuevos ataques y pidió proteger el "frágil" proceso de paz entre el grupo rebelde y el Gobierno internacionalmente reconocido, que sostienen una tregua desde 2022.
Grundberg también subrayó ante el Consejo de Seguridad la importancia de mantener la "libertad de navegación" en el mar Rojo y el golfo de Adén, vías navegables que han sido objeto de preocupación internacional desde 2023 debido a los repetidos ataques contra el transporte marítimo efectuados por la milicia.
Los hutíes se oponen a este último punto con especial vehemencia, y en su comunicado negaron cualquier posible relación entre sus operaciones en el mar Rojo y el avance del proceso de paz en el interior del país.
Para los rebeldes yemeníes, el enviado de la ONU ha tomado "una postura hostil" tras no haber logrado avances políticos ni humanitarios durante su mandato.
El Yemen lleva sumido en una guerra entre los hutíes y el Gobierno internacionalmente reconocido desde 2014, cuando los rebeldes tomaron la capital, Saná, lo que llevó a una coalición liderada por Arabia Saudí a intervenir al año siguiente en apoyo del Gobierno, con sede en la ciudad de Adén, al sureste del país.
Al inicio de la guerra contra Irán encabezada por Estados Unidos e Israel, los hutíes, asociados al país persa y a sus milicias aliadas, se mantuvieron a la espera, hasta que a finales de marzo iniciaron su intervención directa en el conflicto con una serie de ataques con drones y misiles contra "objetivos militares" en el sur de Israel. EFE
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