Agencias

Los jornaleros mexicanos cruzan a EE.UU. para la cosecha agrícola entre temor y necesidad

Los jornaleros mexicanos cruzan a EE.UU. para la cosecha agrícola entre temor y necesidad

Tijuana (México), 11 abr (EFE).- En medio del endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y el aumento de las deportaciones, miles de jornaleros mexicanos continúan cruzando la frontera de manera legal para integrarse a la temporada de pizca, como se conoce la recolección agrícola, empujados por la necesidad de empleo y bajo un clima de incertidumbre.

Cientos de hombres se concentran diariamente en las inmediaciones de la garita de San Ysidro, en Tijuana, con maletas en mano y documentos listos para cruzar hacia Estados Unidos, donde trabajarán en la temporada agrícola de la primavera, especialmente en la recogida de fresa, melocotón, lechuga o espárragos.

Provenientes de los estados centrales de Puebla y Guanajuato, y Oaxaca, en el sur, los trabajadores llegan por cuenta propia o en pequeños grupos para integrarse a programas laborales temporales que les permiten ingresar de manera legal en Estados Unidos.

Aunque evitaron comentar abiertamente la situación por la inquietud sobre posibles consecuencias, indicaron a EFE que sus destinos principales son campos agrícolas en los estados California, Washington y Florida, donde permanecerán por periodos aproximados de tres meses.

De acuerdo con el antropólogo Víctor Clark Alfaro, profesor en la San Diego State University, este flujo forma parte de un programa laboral que Estados Unidos implementó desde hace años para atender la falta de mano de obra en el campo.

"Permite a jornaleros mexicanos trabajar de manera legal por periodos de aproximadamente tres meses, y al término regresar a su país sin problemas legales", explicó.

El especialista detalló que este esquema, que responde a la necesidad estructural de trabajadores agrícolas, ha crecido de manera sostenida hasta alcanzar actualmente más de 200.000 jornaleros mexicanos participando, cifra que refleja el aumento en la demanda de mano de obra en el campo estadounidense.

Tan solo en el consulado estadounidense en Tijuana, dijo, se atienden en promedio alrededor de 200 personas al día interesadas en integrarse a este programa.

Endurecimiento migratorio

Desde el inicio en enero de 2025 de la Administración del presidente Donald Trump, las redadas y políticas más estrictas contra migrantes indocumentados generaron un ambiente de temor, particularmente en sectores como la agricultura y los servicios, que derivó en un absentismo en los primeros meses, lo que encendió las alertas entre los empresarios agrícolas estadounidenses.

"La falta de trabajadores comenzó a impactar incluso en los precios de los productos en los mercados", señaló Clark Alfaro.

Ante este panorama y pese al riesgo, muchos trabajadores indocumentados regresaron paulatinamente a las labores agrícolas impulsados por la necesidad de ingresos.

Aun así, la demanda de mano de obra persiste. Los espacios vacantes no han sido cubiertos en su totalidad, lo que mantiene vigente la dependencia del sector agrícola estadounidense de trabajadores mexicanos.

En este escenario, los jornaleros que participan en programas legales enfrentan un entorno complejo: mientras su estatus les permite cruzar y laborar sin contratiempos, el endurecimiento de las políticas migratorias y el incremento de las deportaciones alimentan un ambiente de incertidumbre que no distingue del todo entre quienes cuentan con permisos y quienes no. EFE

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