Los Knicks de Brunson en la Nueva York de Mamdani, un anillo para la historia de la NBA
Jesús Centeno y Jan Téllez Asensio
Nueva York, 18 jun (EFE).- El primer anillo de la NBA de los New York Knicks desde 1973 no solo se recordará por la pasión con la que lo vivieron sus aficionados, sino también por un grupo de jugadores que se ganaron un crédito hasta protagonizar una de las historias más inesperadas y queridas del deporte estadounidense.
Durante décadas, los Knicks fueron sinónimo de frustración para una afición acostumbrada a ver cómo el equipo más emblemático de la Gran Manzana acumulaba temporadas decepcionantes. Todo cambió este año con una plantilla que ha destacado por su sacrificio y resiliencia, valores que han conectado con una ciudad acostumbrada a sobreponerse a las dificultades.
El lema "We will find a way" ("encontraremos la manera") se ha convertido en la consigna no oficial de estos Knicks, y el rostro de esta transformación ha sido Jalen Brunson, quien pronunció esa frase para alentar a los suyos que era posible remontar y sacar adelante los partidos, especialmente durante las Finales ante los San Antonio Spurs, cuando lograron sobreponerse a varios momentos adversos para conquistar el título.
Brunson, elegido MVP de las Finales tras anotar 45 puntos y lograr el segundo mayor porcentaje de puntos de un equipo en el partido que ganan el campeonato solo después de Michael Jordan, llegó a Nueva York en 2022 procedente de Dallas, una contratación entonces cuestionada por expertos y analistas.
En 2024, Brunson decidió perdonar más de 100 millones de dólares de su contrato para que los Knicks pudieran formar una plantilla para competir por el anillo, convirtiéndose finalmente en el líder indiscutible del equipo y en uno de los deportistas más admirados de la ciudad, aclamado por muchos como 'rey de Nueva York'.
Junto a él brilló el dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns, cuya llegada a los Knicks en 2024 también despertó algunas dudas. Durante años arrastró la etiqueta de jugador talentoso pero incapaz de ser un primera espada, pero en Nueva York se ha establecido como pieza fundamental gracias a sus más de 20 puntos y casi 12 rebotes de promedio durante la temporada.
Otro de los favoritos de la afición es Josh Hart, considerado el alma obrera del equipo. Su entrega en defensa, su capacidad para pelear cada balón y su conexión con los seguidores han hecho de él otro de esos símbolos que los neoyorquinos admiran.
Hart comparte además una historia especial con Brunson y Mikal Bridges, con quienes ganó el campeonato universitario en Villanova antes de reencontrarse años después en los Knicks.
Precisamente Bridges fue otra de las grandes reivindicaciones de la temporada. La operación que llevó al alero a Nueva York también fue criticada por su elevado precio y, tras un inicio irregular, acabó también siendo decisivo en los momentos más importantes de los 'playoff'.
La lista de héroes inesperados se completa con OG Anunoby, que se ganó el cariño de los aficionados gracias a su trabajo defensivo y, sobre todo, por el palmeo sobre la bocina con el que culminó la histórica remontada de los Knicks en el cuarto partido contra los Spurs. El alero anotó a falta de 1,2 segundos para completar una remontada de 29 puntos, la mayor en la historia de unas Finales de la NBA.
Imparables hasta el final
Estos Knicks 2025-26 pasarán a la historia por ser la primera franquicia en conquistar el doblete de Copa y NBA en una misma temporada. Los de Mike Brown, que fueron duramente cuestionados en enero tras atravesar una paupérrima racha de 9 derrotas en 11 partidos, iniciaron su línea ascendente.
En postemporada, los Knicks parecieron un equipo casi indestructible después de firmar una racha de 13 victorias consecutivas en los 'playoff' -la segunda mejor de la historia solo después de los 15 triunfos de los Golden State Warriors en 2017-, de las cuales nueve fuera de casa, y consiguieron un diferencial de puntos de +283, el mayor de la historia de la liga.
Durante ese mes y medio, los Knicks superaron a Atlanta en primera ronda, barrieron a Filadelfia en semifinales, a Cleveland en las finales del Este y a los Spurs de Victor Wembanyama, que se erigió como nuevo villano del Madison Square Garden.
Más allá de las estadísticas récord y los triunfos, la conexión del grupo con la ciudad explica gran parte del fenómeno social que, durante la primavera de 2026, se vivió intensamente en los cinco 'boroughs' de Nueva York.
Las calles se abarrotaban de miles de aficionados con ganas de celebrar a su equipo, los comercios ofrecían incontable 'merchandising' del equipo, los rascacielos exhibían los colores de los Knicks y hasta las tiendas de bollería repartían donuts teñidos de azul y naranja.
La culminación de una temporada para la posteridad llegó con la rúa de campeones de este jueves, en la que los jugadores y personalidades como Ben Stiller, Spike Lee o Timothée Chalamet, acérrimos aficionados del equipo, atravesaron la avenida de Broadway durante el tramo conocido como 'el Cañón de los Héroes' hasta llegar a la Alcaldía, donde Zohran Mamdani y la cantante Alicia Keys cerraron la ceremonia oficial. EFE
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