Los libaneses viven entre el optimismo y la desconfianza el acuerdo entre EEUU e Irán
Beirut, 15 jun (EFE).- El memorando de entendimiento para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán y su extensión al cese de hostilidades israelíes en el Líbano ofreció este lunes un rayo de esperanza a los libaneses, que se debaten entre el optimismo y la desconfianza ante la posibilidad de que alguna de las partes lo incumpla.
En las calles de Beirut, Jounieh y los suburbios del sur, las conversaciones giran en torno al mismo dilema: ¿es este acuerdo el comienzo de una paz real o solo otra pausa en un conflicto interminable? Cuatro testimonios libaneses comparten con EFE ese tira y afloja entre el optimismo y el recelo.
La desconfianza profunda hacia Israel
La mayoría expresa una desconfianza casi total en Israel, que mostró su rechazo al memorando que EE.UU. e Irán firmarán este viernes en Suiza para acabar con el conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz a la normalidad del comercio internacional.
George Nehmi, estudiante de 29 años que vive en Jounieh, una ciudad a 15 kilómetros al norte de la capital libanesa, no confía "ni un 1 %" en la aplicación real de este acuerdo para el Líbano y teme "que una de las dos partes incumpla el pacto".
Coincide con él Ibrahim Khorchid, de 32 años y repartidor en un barrio en Beirut, quien ve el memorando más como una tregua temporal que como un acuerdo duradero: "Esto no es un acuerdo, es más bien una tregua o un alto el fuego", opina.
Según Khorchid, este acuerdo sirve para que Irán se reorganice y para que Estados Unidos evite un colapso económico global: "Después de esos 60 días le dan una oportunidad a Irán... y si no funciona, la guerra volverá", vaticina tras ver la dinámica del conflicto y el reiterado incumplimiento de Israel de acuerdos previos.
De hecho, Zaynab, vecina de la capital, también duda de la retirada israelí: "No creo que acepten retirarse fácilmente después de haber llegado tan lejos dentro del sur. ¿Qué habrían conseguido entonces si se retiran?", se pregunta ante el avance de las tropas israelíes por encima del río Litani.
"No tenemos ni un 1 % de confianza en que Israel vaya a cumplir plenamente los acuerdos", afirma otra joven, que prefiere mantenerse en el anonimato: "Israel no creo que renuncie fácilmente al sur" porque "ambiciona la tierra y los recursos. Además, existe esa idea histórica del territorio del 'Éufrates al Nilo', que muchos consideran un proyecto o sueño expansionista y nosotros somos los vecinos más cercanos".
Optimismo, pese a todo
Pese a la desconfianza inicial, Nehmi ve aspectos positivos: "Si el acuerdo llega a hacerse realidad, soy optimista. Podría mejorar la situación económica y turística del Líbano", dice.
"Necesitamos que la situación se calme un poco porque ya no podemos seguir así. Tenemos esperanza de que durante estos 60 días se estabilice la situación del petróleo", comenta Khorchid, cansado del conflicto y sus efectos sobre la población.
Pese a los claroscuros de la situación, Zaynab resume el sentimiento compartido: "La verdad es que soy algo optimista, porque por las noticias que escuchamos parece que podría resolverse".
Entre los posibles beneficios destacan el cese de los combates, el regreso de los desplazados, la bajada de precios de combustibles y una posible recuperación del turismo y la economía.
"Lo más importante es que la gente pueda regresar a sus casas y descansar un poco", subraya Zaynab.
En medio de la destrucción y el cansancio, late un deseo compartido de normalidad. Como indica Nehmi: "Ojalá sea para bien. Si tiene aspectos positivos y beneficia al Líbano, yo estoy a favor (del acuerdo), ¿por qué no?". EFE
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