Los líderes deben dar ejemplo para frenar la corrupción, alerta el Consejo de Europa
París, 30 jun (EFE).- Los responsables de los gobiernos deben asumir un papel ejemplar en la lucha contra la corrupción si quieren fomentar una cultura de integridad y de tolerancia cero ante la corrupción en las instituciones, según el Consejo de Europa.
En su informe anual publicado este martes, el Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO) insiste en que el compromiso político de quienes ocupan los cargos de mayor responsabilidad debe traducirse en medidas concretas y en resultados verificables.
"La democracia exige tanto un liderazgo ético como salvaguardas eficaces", afirmó el presidente del GRECO, David Meyer, quien pidió a los Estados que preserven la independencia y la credibilidad de las instituciones encargadas de prevenir y perseguir la corrupción, como la justicia, el ministerio público, las fuerzas del orden y los organismos especializados.
Meyer, que no hizo referencia a países concretos, advirtió de que la prevención de la corrupción es hoy un elemento clave para la resiliencia de las democracias, en un contexto de creciente desconfianza ciudadana y tensiones geopolíticas.
"Los sistemas de integridad sólidos son esenciales para proteger la toma de decisiones públicas y mantener la confianza de la población", señaló.
Los autores del informe, que analizan la evolución de las políticas anticorrupción en Europa y Estados Unidos, constatan avances "constantes", aunque desiguales y en muchos casos lentos. En numerosos Estados, advierten, las reformas se prolongan durante años sin llegar a completarse.
El órgano anticorrupción del Consejo de Europa señala especialmente las dificultades para cerrar reformas en ámbitos como la regulación de los grupos de presión, la transparencia del proceso legislativo o los conflictos de intereses. En muchos casos, las normas existen de forma parcial o carecen de aplicación práctica suficiente.
También constata que los mecanismos de integridad en el poder judicial y en las fiscalías han avanzado en algunos países, pero siguen expuestos a riesgos persistentes.
Entre ellos cita la politización de los órganos de gobierno de la justicia, los retrasos en sistemas de nombramiento basados en el mérito y las dudas sobre la independencia efectiva de algunas estructuras disciplinarias.
El GRECO advierte de que la lentitud en la aplicación de las recomendaciones erosiona el impacto de las reformas y debilita los sistemas de integridad pública.
En el caso de España, el GRECO advirtió en su último informe de seguimiento, publicado en agosto de 2025, de que las autoridades debían intensificar sus esfuerzos para aplicar las reformas pendientes, especialmente en lo relativo a los altos cargos del Gobierno central y a las fuerzas de seguridad.
El organismo criticó la falta de avances suficientes en ámbitos clave como la estrategia de integridad para altos cargos, la formación en códigos de conducta o la regulación efectiva de los grupos de presión.
El GRECO expresó además su preocupación por los retrasos en medidas de transparencia como la publicación de agendas, las restricciones tras el ejercicio de cargos públicos o el control de las declaraciones financieras. También apuntó a la necesidad de reforzar la independencia y capacidades de la Oficina de Conflictos de Intereses.
En materia de fuerzas de seguridad, el organismo reconoció algunos avances, especialmente en la Guardia Civil, pero señaló progresos desiguales y carencias persistentes en la Policía Nacional, incluida la ausencia de una estrategia anticorrupción específica plenamente desarrollada. EFE
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