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Los "naufragios invisibles", un fenómeno que vulnera derechos de migrantes y sus familias

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San José, 25 sep (EFE).- El complejo fenómeno de los "naufragios invisibles" se ha convertido en los últimos años en una grave amenaza para los derechos humanos de los migrantes y sus familias, pues ocurren sin dejar rastro y con poca información que permita realizar labores de búsqueda y rescate por parte de las autoridades, afirmaron este viernes expertos en la materia.

Según estimaciones mínimas del Proyecto Migrantes Desaparecidos (MMP, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), entre 2022 y 2025 se han registrado 1.060 muertes y desapariciones de personas migrantes en el Caribe, la mayoría asociados a ahogamientos.

Sin embargo, la cifra podría ser mucho mayor porque hay un fenómeno paralelo llamado "naufragios invisibles", que ocurre cuando una embarcación desaparece sin dejar información ni testigos y queda completamente fuera de los registros oficiales, ya que no se activan alertas tempranas ni operaciones de búsqueda y rescate.

Muchos incidentes nunca llegan a documentarse debido a la ausencia de sobrevivientes, las dificultades para identificar a las personas fallecidas o desaparecidas y la limitada capacidad de reporte en algunas zonas, lo que vulnera derechos como el de la vida, el de la identidad y el de las familias a conocer la verdad sobre el paradero de sus seres queridos.

El monitor regional para las Américas del MMP, Edwin Viales, dijo este viernes en una sesión de la Red de las Américas Sobre Migrantes Desaparecidos que en los últimos años también se ha detectado el fenómeno de "naufragios invisibles transcontinentales" que involucran embarcaciones que partieron de países africanos con destino a Europa, que naufragaron o quedaron a la deriva y terminaron en aguas del Caribe.

Por ejemplo, en 2025 hubo 5 hallazgos de embarcaciones con un total de 56 muertes de personas que partieron de países africanos como Senegal, Malí y Mauritania, cuyos restos fueron encontrados en aguas de Trinidad y Tobago, San Cristóbal, Brasil, San Vicente y las Granadinas y Venezuela.

Uno de los casos mejor documentados en el Caribe corresponde a una embarcación que partió de Mauritania en enero de 2021 y fue encontrada con sus ocupantes muertos 4 meses después, a 5.000 kilómetros de distancia, frente a las costas de Trinidad y Tobago.

Ese año en total se contabilizaron 4 hallazgos y 72 fallecidos en aguas del Caribe; para el 2023 el número fue de 16 víctimas mortales en un hallazgo, y en 2024 se registraron dos eventos con un saldo de 23 fallecidos.

El oficial de Derechos Humanos de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Byron Cárdenas, comentó que los Estados tienen la responsabilidad, según el derecho internacional y las leyes locales, y que deben redoblar esfuerzos mediante la cooperación internacional para compartir información y coordinar respuestas.

"Cuando una embarcación desaparece sin generar una respuesta proporcional de las autoridades, pero también vemos un silencio en los medios de comunicación y en la comunidad internacional, existe un riesgo de que estas vidas que se pierden queden invisibles y socialmente olvidadas", lamentó.

Los naufragios invisibles, añadió Cárdenas, "nos recuerdan que las desapariciones de migrantes no son solo cuestión de movilidad humana, sino también de derechos humanos".

"Ninguna persona debería desaparecer en el mar sin dejar rastro ni sin ser buscada", concluyó. EFE

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