Los rebeldes del norte de Etiopía advierten que están en "guerra total" contra el gobierno
Adís Abeba, 24 Set 2026 (AFP) -
Los rebeldes de la región de Tigré, en el norte de Etiopía, afirmaron este jueves a la AFP que están "guerra total" contra el gobierno federal, mientras se libran intensos combates en varias provincias vecinas y los habitantes temen que se repita la "masacre" del último conflicto.
El Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF) ya libró una devastadora guerra civil contra las autoridades entre 2020 y 2022, que se cobró la vida de unas 600.000 personas, según estimaciones de la Unión Africana.
Enfrentamientos esporádicos en los últimos meses han hecho temer un nuevo conflicto. Desde hace varios meses, las tropas federales se han concentrado en la frontera con Tigré y han llevado a cabo decenas de ataques con drones desde agosto.
El TPLF anunció recientemente que se había unido a una nueva alianza de grupos armados antigubernamentales de todo el país.
"Hay combates por todas partes", afirmó este jueves Amanuel Assefa, vicepresidente del TPLF, una formación política que gobernó durante mucho tiempo Etiopía y que, de hecho, dirige este territorio del norte del país.
"Ahora nos encontramos en una situación de guerra total", añadió.
En Mekelle, la capital del Tigré, todavía está fresco el trauma del último conflicto.
"Murió tanta gente en la guerra anterior, y con el reinicio de los combates, lo único que preveo es otra masacre. Los líderes de ambos bandos deben sentarse a la mesa de negociaciones", afirmó Gebretsadik Abraha, de 35 años.
Con el pánico, muchos habitantes se lanzaron a comprar comida y productos de primera necesidad por el miedo a la escasez y los precios se dispararon.
Los rebeldes tomaron el control el miércoles de tres aeropuertos en Tigré y lanzaron ofensivas en las provincias vecinas de Afar y Amhara.
El ejército etíope informó este jueves que mató a 272 rebeldes que formaban parte del asalto contra Amhara, la segunda región más poblada del país. Además, las fuerzas armadas informaron que 260 insurgentes fueron heridos.
La AFP no pudo verificar de manera independiente este balance y hasta ahora no hubo reportes de bajas entre las fuerzas federales ni de muertos entre la población civil.
Una fuente humanitaria, que pidió permanecer en el anonimato, informó de disparos con armas pesadas en los alrededores de la localidad de Yalo, en Afar, a unos 40 kilómetros de Tigré.
"Hay heridos y personas desplazadas", dijo.
Esta reanudación de las hostilidades se produce menos de cuatro años después de la firma de un acuerdo de paz en Pretoria.
Ante esta situación, la Unión Africana y la Unión Europea instaron el miércoles a todas las partes a una desescalada inmediata.
- "Tomar" la capital -
Ante la Asamblea General de la ONU, el miércoles el presidente etíope, Taye Atske Selassie, quien tiene principalmente un papel honorífico en un país de 130 millones de habitantes, se felicitó por la "inmensa moderación" de su bando.
Esto a pesar de que denunció "las persistentes injerencias de elementos hostiles en nuestros asuntos internos".
Siete grupos opuestos al gobierno federal en diversas zonas del país africano -entre ellos el TPLF, las milicias amhara Fano o el Ejército de Liberación Oromo (OLA)- anunciaron el domingo una alianza con el objetivo de "derrocar" al gobierno.
Assefa aseguró que miembros de grupos armados de Tigré están luchando junto a miembros de agrupaciones de Afar y Amhara, según los términos de esa alianza.
También se han reportado combates en los alrededores de Waldiya, una ciudad estratégica en Amhara, ubicada a unos 330 km de la capital.
El objetivo de los grupos armados es "tomar" la capital, Adís Abeba, "pero aún se desconocen las maniobras tácticas que planean emplear para llegar a la ciudad", señaló Kjetil Tronvoll, especialista en la región del Oslo New University College de Noruega.
El conflicto corre además el riesgo de convertirse en una conflagración regional.
Analistas señalan que los rebeldes de Tigré cuentan con el apoyo de Eritrea, que teme que Etiopía, país sin salida al mar, planee invadir su territorio para obtener acceso al mar Rojo.
Cuando se le preguntó si el TPLF le pediría a Eritrea que se sumara al conflicto, Assefa respondió a la AFP: "Todavía no".
El anterior conflicto en el Tigré estalló en 2020, cuando el gobierno envió al ejército para expulsar al gobierno regional, que rebatía su autoridad desde hacía varios meses y que, según el Ejecutivo, había atacado bases militares en la región.
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