Rio de Janeiro, Brasil, 5 Jun 2026 (AFP) -
De bermuda y chancletas, Joao Paulo Teixeira zigzaguea con su moto eléctrica entre los carros para entregar una comida en el centro de Rio de Janeiro.
Este brasileño, de 20 años, forma parte de la creciente categoría profesional de repartidores cada vez más movilizados por sus derechos y cortejados en la carrera por las presidenciales de octubre.
"Las entregas son como el crack. No puedo dejar de hacerlas. Es mi única fuente de ingresos. Cuando no trabajo, sigo pensando en cuánto estaría ganando si estuviera haciendo repartos", dice a la AFP.
Y trabaja mucho: más de diez horas diarias, seis días a la semana, completando la mayor cantidad de entregas posibles para ganar "de 700 a 1.000 reales por semana" (135 a 200 dólares).
Eso supera por mucho el salario mínimo de unos 1.600 reales mensuales en Brasil, país de 213 millones de habitantes donde la tasa de desempleo es baja pero el sector informal abarca gran parte de la fuerza de trabajo.
En abril, Teixeira participó de una jornada de protestas contra un proyecto de ley complementario que buscaba regular el sector de entregadores y conductores de aplicativos.
Estimaban que el monto mínimo previsto por carrera en la legislación era irrisorio.
Miles de repartidores y conductores salieron a las calles en las grandes ciudades brasileñas, lo que forzó a los legisladores a posponer indefinidamente el análisis de la propuesta.
- "Auge masivo" -
Las estadísticas más recientes apuntan que Brasil tenía 274.000 repartidores de aplicativos en 2024, pero expertos y representantes del sector calculan que son muchos más.
"Este grupo profesional tuvo un auge masivo desde la pandemia. Es codiciado (electoralmente), no solo por la gran cantidad de repartidores, sino también por su capacidad de movilización", declaró a la AFP Nicolas Souza Santos, cofundador de la Alianza Nacional de Repartidores de Aplicaciones.
El gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva ha dado su apoyo a un aumento del ingreso mínimo por trayecto de los repartidores.
El mes pasado también anunció una serie de medidas destinadas a los entregadores, sobre todo créditos favorables para comprar motos.
Numerosas propuestas de ley de la derecha e izquierda que pretenden mejorar las condiciones de estos trabajadores también están en análisis.
- "Nunca nos van a representar" -
El presidente Lula, de 80 años, prevé buscar un cuarto mandato no consecutivo en octubre. Enfrenta en lo que se prevé una dura disputa al senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
Leticia Birchal Domingues, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad Federal de Minas Gerais, dijo que en Brasil hay una "consolidación muy fuerte de personas a la derecha y a la izquierda".
Sin embargo, los trabajadores de reparto son una categoría más "ambigua" y "por eso sus votos están tan en disputa".
Paulo Almeida, repartidor de 36 años, votó por Jair Bolsonaro en la última elección, pero no está seguro de si se decantará por su hijo en octubre.
"Todavía no sé cuál lado me favorecerá más", dijo el exinstructor de manejo que comenzó a hacer entregas en bicicleta hace dos años "para ganar un poco más y tener más tiempo libre".
Guilherme Matias, de 23 años, dice ganar el doble del salario que recibía como mesero.
Participó en las protestas de abril, pero está desilusionado de los políticos: "Nunca nos van a representar y solo piensan en ellos mismos".
Para Ricardo Festi, del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Brasilia, a la izquierda, que "siempre estuvo insertada en el sector formal mediante los sindicatos, le ha sido muy difícil dialogar con los trabajadores precarios".
En en Congreso, la diputada de izquierda Taliria Petrone presentó una propuesta de ley para pagar un bono de alimentación a los repartidores, "que llevan comida a los demás, pero que a menudo pasan hambre ellos mismos".
Del lado conservador, el diputado Daniel Agrobom creó un frente parlamentario en defensa de los repartidores y conductores de apps.
"Quieren autonomía, libertad. Nosotros luchamos por eso", afirmó, al tiempo que expresó su apoyo a una legislación "para que sigan trabajando con seguridad y una debida remuneración".
lg/rsr/app/mar