Los últimos paseos de Vargas Llosa para reencontrarse con las postales limeñas de su obra
Fernando Gimeno
Lima, 9 abr (EFE).- Mario Vargas Llosa pasó el último periodo de su vida reencontrándose con los escenarios de Lima que ambientaron varias de sus novelas, acompañado de su hijo Álvaro, a quien le gusta pensar que en esos momentos pasaba a convertirse en su cabeza en alguno de los personajes creados por él.
Al conmemorarse los 90 años del nacimiento de su padre (28 de marzo), y pocos días después el primer año de su fallecimiento (13 de abril), Álvaro Vargas Llosa contó en una entrevista con EFE los entretelones de las últimas visitas que el premio nobel realizaba a lugares icónicos de su obra literaria.
"(Mi padre) estuvo muy limitado en la última etapa de su vida. Físicamente no podía leer ni escribir. Imagínese lo que eso supone para una persona que se ha pasado la vida haciendo eso. Una de las pocas cosas que podía hacer era pasear, y el paseo se convirtió para él en un momento clave del día", detalló.
"Se me ocurrió darle a esos paseos una dimensión literaria", comenta el primogénito del escritor, que publicó en redes sociales algunas fotografías de esas visitas, en las que llegaron a sitios como la ubicación del ya extinto bar 'La catedral', que dio nombre a la emblemática novela 'Conversación en la catedral'.
También llegaron hasta la cárcel de Lurigancho, donde ocurre el último episodio de 'Historia de Mayta', o el colegio militar Leoncio Prado en el que estudió Vargas Losa y también los protagonistas de 'La ciudad y los perros'.
"En esa conversación en el trayecto, él iba recordando, y a mí me gusta pensar, aunque no lo puedo probar, que se convertía en un personaje de sus propias novelas, que protagonizaba la escena que íbamos a recordar en el escenario que visitábamos", relata Álvaro Vargas Llosa.
"No sé si lo logré, pero se volvió el día día, a lo largo de varios meses. Por ejemplo, la visita al lugar donde estaba el bar 'La catedral', que ahora es un galpón abandonado donde apenas quedan unas baldosas, fue muy emocionante también", apunta.
El también escritor peruano asevera que su padre "fue una persona que vivió la vida como una gran aventura, ese era su espíritu, visión y talante". "Fue una persona que tuvo con todos nosotros una relación sumamente entrañable y eso llenó de recuerdos a cada uno de nosotros que nos acompañarán para siempre", agrega.
"Me hubiese gustado tenerlo aquí un tiempo más y seguir comentando con él la actualidad", confiesa, al reconocer a la vez que tampoco tiene motivos para quejarse, pues Mario tuvo "una vida plena que habrían querido tener muchas otras personas, y fue una vida larga, aunque la última etapa fue difícil".
Antes de morir, Vargas Llosa tenía la intención de escribir un libro sobre el filósofo francés Jean Paul Sartre, donde según su hijo "quería hacer una relectura de Sartre desde la perspectiva de hoy y desde la perspectiva de la influencia que tuvo en él y que luego dejó de tener".
"Entonces hizo varios viajes a París, aprovechando que había ingresado en la Academia Francesa de la Lengua y que tenía que acudir de vez en cuando a las sesiones. En esos viajes él tomó algunas notas, pero ya no estaba en condiciones realmente de escribir un libro orgánico, un libro de fondo", reconoce su hijo.
Hasta el momento la familia tampoco ha encontrado material inédito que motive una publicación póstuma, mientras que toda su correspondencia está en manos de la Universidad de Princeton (Estados Unidos) y, según anticipa Álvaro Vargas Llosa, "pronto se podrá acceder a ese material desde cualquier parte del mundo, porque Princeton está digitalizándo, y ahí está toda su correspondencia, incluso la más privada";. EFE
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