Los Veintisiete siguen apostando por la prudencia fiscal pese al frenazo económico
Bruselas, 5 may (EFE).- Los países de la Unión Europea siguen apostando por la prudencia fiscal para afrontar la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio pese a que el conflicto encamina al bloque a un escenario de estancamiento económico y elevada inflación, según advierte la Comisión Europea.
Los ministros de Economía y Finanzas del bloque mantuvieron tras su reunión de este martes que las medidas de apoyo deben dirigirse a los hogares más vulnerables y a las empresas más expuestas al encarecimiento de los combustibles para no provocar agujeros importantes en las cuentas nacionales.
"Cualquier apoyo fiscal debe ser temporal y selectivo, centrado en los mas vulnerables mientras se garantiza la sostenibilidad fiscal", resumió en una rueda de prensa el ministro de Finanzas de Chipre, Makis Keravnos, cuyo país ostenta este semestre la presidencia de turno de la UE.
A su lado, el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, subrayó que las actuaciones tienen que estar diseñadas de tal forma que "no conduzcan a un aumento de la demanda agregada de energía" que impulsaría el consumo y mantendría elevado el precio de los hidrocarburos.
Los titulares de Finanzas apuestan así por mantener la prudencia fiscal que han pregonado desde el inicio del conflicto a pesar de que, como ha reconocido el ministro chipriota, su impacto "está afectando ya a la economía global" y de que el club se está dirigiendo a un escenario de estancamiento económico y alta inflación, la llamada estanflación de la que ha advertido Dombrovskis.
Según los datos preliminares de Eurostat, el PIB de la eurozona apenas avanzó un 0,1 % entre enero y marzo, en el primer mes del conflicto en Oriente Medio, mientras que la inflación repuntó cuatro décimas en abril, hasta el 3 %, con la energía disparada al 10,9 %.
Abrocharse los cinturones
"Tenemos que abrocharnos los cinturones y, al menos, considerar la posibilidad de que esto continuará y, potencialmente, empeorará mucho", advirtió a su llegada al encuentro el comisario europeo de Fiscalidad, Wopke Hoekstra, quien subrayó que los datos económicos disponibles "no son alentadores".
Si bien "nadie sabe exactamente qué deparará el futuro económico", los diferentes escenarios económicos y energéticos indican que, "incluso si los ataques cesaran por completo hoy mismo", los efectos económicos se percibirían "durante las próximas semanas y, posiblemente, meses", explicó.
Por su parte, el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, consideró "el mundo se enfrenta a lo que probablemente sea la crisis energética más grave de la historia" y subrayó que aun "en el mejor escenario, la situación es muy seria" porque algunos de los daños a infraestructuras energéticas en el golfo Pérsico, especialmente en Catar, tardarán "años en recuperarse".
División con las reglas fiscales
El debate sobre a las medidas de apoyo que se deben adoptar en el escenario actual permitió a España y a Italia compartir con el resto de socios su propuesta para relajar las reglas fiscales para que los Estados miembros puedan excluir el gasto energético del cálculo del déficit.
Estos dos países sugieren que las inversiones en infraestructura energética y renovables disfruten de la misma flexibilidad que las normas presupuestarias reconocen ahora al gasto en defensa, sin incrementar el límite que establecen, pero la iniciativa genera división entre los socios comunitarios.
"Los ministros expresaron opiniones divergentes sobre la necesidad de flexibilidad fiscal adicional y nuestro consejo es utilizar la flexibilidad actual de las reglas presupuestarias", zanjó el comisario de Economía.
Esta posibilidad fue defendida en la cita tanto por el vicepresidente primero y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, como por su homólogo italiano, Giancarlo Giorgetti, pero también fue recibida con buenos ojos por el titular austriaco de Finanzas, Markus Marterbauer.
"Hay razones económicas para limitar los déficit pero, por otro lado, creo que debería haber ciertos incentivos para invertir, particularmente en proyectos verdes del sector público, como es el caso de la propuesta española que discutiremos hoy. Esta cuenta en principio con mi simpatía", dijo.
Precisó, sin embargo, que ello no significa dar marcha atrás en los planes de consolidación presupuestaria y recordó que su país, junto con España, Alemania, Italia y Portugal, han propuesto para ello una tasa a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas precisamente para generar mayor recaudación.
La sugerencia hispano-italiana cuenta con el rechazo de Países Bajos, cuyo ministro de Finanzas, Eelco Heinen, argumentó que los Estados miembros afrontan la crisis con unos niveles de deuda "elevados" y la "solución" no puede pasar "siempre" por emitir más o dotarse de mayor flexibilidad presupuestaria. EFE
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