Napa, Estados Unidos, 21 Oct 2026 (AFP) -
El Valle de Napa, cuyos vinos ganaron fama hace 50 años al derrotar a los franceses, convirtió a California en un competitivo polo vitivinícola. Pero este lugar que vive del turismo y de la cata ahora sufre las consecuencias de los aranceles de Donald Trump.
"El Valle de Napa es, con orgullo, uno de los destinos más globales, si no el destino más global para el vino en Estados Unidos", dijo a AFP Linsey Gallagher, presidenta de Visit Napa Valley, organización que agrupa al sector hotelero de la región.
"Pero actualmente esta parte del negocio está un poco en aprietos", agregó.
Napa se posicionó en el mapa del vino en 1976, cuando un blanco y un tinto vencieron el Juicio de París, una cata a ciegas decidida por nueve jueces franceses.
"Napa no tenía ninguna publicidad, y de repente unos periodistas escribieron artículos y Napa se convirtió en un lugar efervescente", rememoró Ivo Jeramaz, cuyo tío, el inmigrante yugoslavo Mike Grgich, produjo el Chateau Montelena Chardonnay 1973 que se alzó en esa competición como el mejor blanco.
"Los clientes acaudalados y el dinero comenzaron a llegar", refirió Jeramaz, ahora gerente del Grgich Hills Estate, y quien asegura que entonces la región se saturó.
- "No benefician a nadie" -
Pero el ritmo ha cambiado, en parte debido a la política arancelaria de Trump.
"Los aranceles no benefician a nadie", dijo Jeramaz, que los responsabiliza por incrementar los costos de producción y desincentivar el turismo internacional, vital para Napa.
Pero también de frenar la exportación.
"Estábamos vendiendo más de 1.000 cajas de vino (al año) a Canadá, lo que es una buena cantidad para nosotros. Y ahora, desde los aranceles, tenemos cero (exportaciones). Es un gran problema", afirmó.
Canadá, principal destino de exportación de la producción vinícola de Napa, ha respondido de forma recíproca a los aranceles de Estados Unidos.
Y en medio de la guerra comercial entre Washington y Ottawa, varias provincias canadienses han implementado restricciones a las bebidas alcohólicas de origen estadounidense.
"Es un golpe duro", lamenta Jeramaz.
- Componente internacional -
Una quinta parte de los turistas que visitaban la región, con su clima mediterráneo, apacibles viñedos y vibrantes pueblos con restaurantes y tiendas de moda, venían del exterior. La cifra se ha reducido a 8%.
"Lo que más nos afecta es la caída de visitantes canadienses", explicó Gallagher.
Para compensar este vacío, los empresarios y comerciantes han enfocado sus esfuerzos publicitarios en atraer a los visitantes de Estados Unidos.
"Y eso, en gran medida, nos ha permitido mantener nuestro negocio estable", estimó Gallagher.
La estrategia ha dado resultado de acuerdo con números recientes: el año pasado el valle recibió a unas 3,8 millones de personas, un aumento de 3% frente a las cifras de antes de la pandemia, según Gallagher.
"Pero solo podemos explotar hasta cierto punto ese mercado nacional y local (...) No lograremos recuperarnos por completo hasta que el mercado internacional se reactive", advirtió.
- "Bienestar al estilo Napa" -
Los cambios en los hábitos del consumo de las nuevas generaciones también impactan a los más de mil viñedos que se suceden a lo largo de los casi 60 kilómetros del Valle de Napa, surcado por un tren y un tranvía dedicados al turismo.
Pero los emprendedores y viticultores intentan entender y adaptarse a consumidores que están más interesados en prácticas medioambientales y de justicia social que en marcas.
"Cuando les mostramos nuestros vinos a los jóvenes y les decimos cómo fueron hechos, cómo se cultivan las uvas, que se trata de un producto agrícola, que vive, respira y es hermoso, se abren mucho más a esa experiencia", dijo Ali van Zyl, dueña de la marca Belong Wine Company.
Otra manera de atraer visitantes es mostrar las bellezas naturales del valle y su oferta gastronómica y hotelera.
"Compartir una botella de vino no es igual a tomar un montón de chupitos de tequila", dijo Laura Gabriel, socia de van Zyl en la casa de cata River Club.
"Es un producto natural y es parte de una vida bien vivida, cocinando y con caminatas al aire libre", comentó Gabriel. "Ese es el bienestar al estilo Napa".
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