Lotería de Navidad: la tradición española que arranca en pleno verano
Brenda Guadalupe Hernández
Madrid, 31 ago (EFE).- Cuando desde el extranjero se piensa en España lo primero que salta a la mente son sus tradiciones. El flamenco, los sanfermines y la paella, por nombrar algunas. Pero hay una costumbre muy arraigada y poco conocida fuera de sus fronteras: la lotería navideña, tradición que además empieza en pleno verano.
El deseo por ganar el 'Gordo' alcanzó un máximo histórico en 2025 con la participación del 85 % de la población española entre 18 y 75 años.
Aunque el emblemático sorteo se celebra cada 22 de diciembre, la fiebre por hacerse con un décimo comienza en julio, con el objetivo de aprovechar el paso de los veraneantes, a quienes Loterías y Apuestas del Estado anima a participar con su ya clásica campaña "¿Y si cae aquí?".
El décimo como "souvenir"
"Cuando voy de vacaciones a cualquier sitio, me gusta comprar lotería de Navidad en vez de souvenirs", relata a EFE Alicia, originaria de Segovia, en el centro de la península, quien el resto del año solo juega de manera ocasional, en verano aprovecha para continuar con la tradición familiar. "Cada año por Navidad mis padres jugaban. Yo empecé a comprarla cuando me casé", explica.
Elizabeth, residente en Bilbao (norte), asegura llevar al menos 15 años participando. "Cada año compro un décimo cuando estoy de paseo en Madrid", dice. En esta ocasión ha comprado dos boletos en Doña Manolita, una de las administraciones más tradicionales y antiguas, que vende millones de décimos cada año.
En estos establecimientos, las colas de turistas han desafiado las altas temperaturas de un verano con cuatro olas de calor.
"En unos meses esto se vuelve una locura", cuenta Cecilia, residente en Madrid, que compró su boleto al pasar frente al local de Doña Manolita y notar que "no había tanta fila". "En diciembre me tocó estar casi tres horas formada aquí", explica.
El empeño por adelantar la Navidad
Para los loteros más grandes, la temporada arranca mucho antes. "Desde enero, una vez celebrado el Sorteo del Niño (el seis de enero), ya nos contactan empresas y entidades para reservar sus números", explica a EFE Xavi Gabriel Galí, representante de La Bruja de Oro en Sort (Lleida), una de las administraciones más famosas.
Según Gabriel, la venta de décimos navideños en verano tienen su origen en la insistencia de su padre, el histórico fundador del local.
"Insistía año tras año y, por pesado, en el buen sentido de la palabra, le dieron la razón a principios de los noventa", década en la que se adelantó a septiembre, y se fue retrocediendo hasta llegar a la primera semana julio en 2007. EFE intentó corroborar esta cronología con Loterías y Apuestas del Estado, pero no obtuvo respuesta.
"Les decía que tenían que empezar a vender antes porque en verano las personas están de vacaciones", recuerda.
A pesar de que el 87 % de las ventas en lugares como La Bruja de Oro ya son en línea, la compra presencial se resiste a morir, especialmente cuando se trata del sorteo navideño. Miles acuden al local para frotar los décimos por la nariz y la escoba de la icónica bruja que viste la entrada.
La suerte en la España vaciada
Este fenómeno no es exclusivo de las zonas de turismo masivo. En la llamada "España vaciada", zonas rurales afectadas por despoblación, la lotería tiene un significado de arraigo.
Ejemplo de ello es Castilla y León, unos de los lugares con mayor gasto en Lotería de Navidad por habitante. Según datos oficiales, en el sorteo de 2025 el gasto medio nacional fue de 72,36 euros por persona, mientras que ahí se disparó hasta los 261,77 euros.
"Las estadísticas dicen que cuenta con seis habitantes, pero somos muchos más los que acudimos cada verano" explica a EFE Ana Rodrigo, miembro de la Asociación Sociocultural de Verguizas, que se encarga de gestionar la venta de décimos durante el verano y las fiestas del pueblo. "Es la oportunidad para llevarte la suerte de tu pueblo o de un pueblo vecino", afirma.
Un verano de mundial, eclipse y supersticiones
La venta de verano representa un 10 % de la recaudación total. Sin embargo, este año la cifra podría ser mayor impulsada por fechas clave: la serie 19726, que corresponde a la fecha en la que la Selección Española ganó su segundo Mundial, y el número 12086, coincidente con el eclipse solar del 12 de agosto, se agotaron a nivel nacional, demostrando que, en España, la Navidad comienza bajo el sol del verano. EFE
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