Londres, 26 Oct 2026 (AFP) -
Luis de la Fuente, elegido este lunes en Londres mejor entrenador del año, en la ceremonia del Balón de Oro, nació en 1961 en Haro, una ciudad riojana cuya identidad está profundamente ligada a la cultura del vino.
Reconocido como uno de los grandes centros históricos del Rioja, Haro representa una tradición de trabajo, esfuerzo y arraigo a la tierra.
En este entorno de historia y tradición nació quien, décadas después, llegaría a convertirse en seleccionador nacional de fútbol y conduciría a España a importantes triunfos internacionales.
Pero la vida del seleccionador español, que este año ganó el Mundial con "La Roja", no se vio ligada al vino sino al fútbol.
Su padre, Alberto, le transmitió su afición por este deporte y lo llevaba con él a Bilbao para animar al Athletic Club, del que era aficionado y socio.
A los 14 años, Luis de la Fuente comenzó a entrenar en el Haro Deportivo y destacó como lateral izquierdo.
Su talento llegó a oídos de Agustín Piru Gainza, una figura histórica del Athletic que trabajaba en la captación de jóvenes talentos.
Gainza se interesó por el muchacho riojano y Luis de la Fuente viajó a Bilbao con quince años para demostrar sus cualidades.
La prueba salió bien y Gainza decidió incorporarlo al Athletic.
Su incorporación fue especialmente significativa porque De la Fuente había nacido en La Rioja, fuera del País Vasco.
En aquella época, el Athletic mantenía una política de selección de futbolistas muy vinculada al ámbito vasco, por lo que su incorporación fue una excepción notable.
Su padre, bilbaíno y socio del club, fue una pieza importante en esta historia.
- Inicios como técnico -
Después de retirarse como futbolista, Luis de la Fuente decidió continuar ligado al deporte desde los banquillos.
En 1997 comenzó su trayectoria como entrenador en el Portugalete, el club de un pueblo a unos diez kilómetros de Bilbao, que militaba en categorías regionales.
De la Fuente trabajó después con equipos juveniles del Sevilla, Athletic Bilbao y Deportivo Alavés, hasta que en 2013 llegó a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para dirigir a las categorías inferiores de la selección.
Como técnico consiguió sus primeros títulos con la RFEF.
Así, en 2015 fue campeón de Europa con la selección sub-19, y en 2019 con la sub-21.
Además, ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio, en 2021, antes de que en diciembre de 2022 fuera nombrado técnico de la selección absoluta.
Su primer gran triunfo llegó en 2023, cuando España conquistó la Liga de Naciones tras vencer a Croacia en la tanda de penales.
Un año después, en 2024, ganó la Eurocopa de Alemania al derrotar a Inglaterra por 2-1 en la final, culminando su carrera con el título mundial de 2026.
En 2026 presentó su autobiografía, titulada "La vida se entrena cada día", en la que profundiza en su trayectoria, sus principios y su forma de comprender el fútbol y la existencia.
- Un hombre de fe -
De la Fuente defiende el énfasis en el esfuerzo colectivo y en el respeto a los compañeros, además del trabajo en equipo, por encima de los intereses individuales.
Además, insiste en que la fe cristiana es uno de los aspectos más personales y significativos de su vida.
El propio De la Fuente ha explicado que su relación con Dios influye en su manera de vivir, de tomar decisiones y de afrontar tanto las victorias como las derrotas.
De la Fuente creció en una familia católica. Sin embargo, ha contado que durante una etapa de su vida tuvo dudas y se alejó de la religión, pero más adelante decidió acercarse de nuevo a Dios de manera consciente.
Como futbolista su etapa más gloriosa la vivió en el Athletic Club de Bilbao con el que ganó dos ligas españolas y una Copa del Rey, con Javier Clemente de entrenador.
Clemente fue una figura importante en su formación futbolística.
De aquel Athletic campeón se llevó una lección que sigue siendo fundamental en su carrera: un entrenador no solo debe organizar un equipo, sino también convencer a sus jugadores de que pueden lograr aquello que se proponen.
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