Bruselas, 26 may (EFE).- Tras más de una década entre los aspirantes serios, el delantero belga Romelu Lukaku no ve a los Diablos Rojos como favoritos en el Mundial, sino como 'outsiders', y asume que no empezará el torneo siendo titular, tras una temporada aciaga con problemas y lesiones en la que sólo ha jugado 64 minutos.
"Esta vez somos los 'dark horses', los 'outsiders' (los "caballos oscuros, los tapados"). ¿Estoy diciendo que podemos ganar la Copa del Mundo? No. Pero, ¿vamos a escondernos? Desde luego que no", dijo el atacante del Nápoles en una entrevista publicada hoy por el diario 'DH Les Sports'.
El máximo goleador de la historia de Bélgica, con 89 dianas con su selección a los 33 años, dice que ha aprendido con la edad y asume que no será titular.
"Le dije a la gente de la Federación: no voy al Mundial con la idea de ser titular desde el principio. Me he vuelto mucho más sabio. Claro que tengo ego; si no, no sería el jugador que soy. Pero ese ego lo dejo a un lado en beneficio del equipo", explicó.
Lukaku añadió que espera estar listo "durante la fase de grupos" y que afronta el torneo "con la mentalidad de Vincent Kompany en 2018", cuando el entonces defensa belga llegó al Mundial de Rusia tras una temporada marcada por problemas físicos.
"Un torneo es largo, es un proceso. ¿Por qué jugaría 60 minutos contra Egipto si siento que no estoy completamente preparado? Sé lo que puedo aportar al equipo. En el campo. No se preocupen", afirmó.
El delantero comentó que en pretemporada sufrió una lesión grave en el tendón de la cadera durante un partido contra el Olympiacos y que después tuvo "dos complicaciones", aunque finalmente evitó pasar por el quirófano.
También admitió que volvió "demasiado pronto" para ayudar al Nápoles, lo que complicó su recuperación, y aseguró que decidió permanecer en Bélgica durante la concentración de marzo para completar su puesta a punto.
"Se acabaron las tonterías, quiero salvar mi Copa del Mundo", razonó.
Pese a todo, Lukaku se ve aún con recorrido internacional y no contempla este Mundial como su última gran cita.
"Quiero jugar todavía dos Copas del Mundo. La de 2030 será la última. Tendré 37 años. Mi cuerpo puede aguantar hasta entonces", aseguró.
Preguntado por si alcanzará la barrera de los 100 goles con Bélgica, que tiene a 11 dianas de distancia, dijo que no piensa en ello, aunque reconoció dos grandes arrepentimientos: haber perdido la semifinal del Mundial de 2018 contra Francia y no haber marcado más en sus primeras convocatorias.
"Ya estaría desde hace mucho en 100 goles", concluyó. EFE
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