Lula cesa al jefe de la Seguridad Social por su mala gestión ante un caso de corrupción
São Paulo, 13 abr (EFE).- El Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cesó este lunes al jefe del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), Gilberto Waller, por la demora en la gestión de un caso de corrupción, a menos de seis meses de las elecciones.
El Ministerio de Seguridad Social anunció en una nota que Ana Cristina Silveira, funcionaria de carrera, asumirá las riendas del órgano "con la misión estratégica de acelerar el análisis de prestaciones y simplificar los procesos internos del Instituto".
Waller fue nombrado por Lula para el cargo el 30 de abril de 2025, en medio de un escándalo de corrupción que operó en el seno del INSS en la última década, según las autoridades brasileñas.
La trama desvió miles de millones de reales mediante deducciones no autorizadas de las prestaciones a jubilados y pensionistas, y ha provocado una guerra de narrativas entre el oficialismo y la oposición.
El Gobierno de Lula asegura que los desvíos ocurrieron durante la Administración de Jair Bolsonaro (2019-2022), mientras que los aliados del líder ultraderechista, hoy en prisión por golpismo, intentan asociar el caso al mandato del dirigente progresista.
El escándalo, que ha afectado a políticos, empresarios y lobistas, también fue objeto de una comisión de investigación parlamentaria, cuyo relator propuso solicitar a la Fiscalía denunciar a 216 personas, entre exdirectores del INSS, exministros, parlamentarios y representantes de asociaciones.
Entre todos esos sospechosos, el nombre que más controversia generó fue el de Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha e hijo mayor del actual jefe de Estado.
A Lulinha se le señala por sus vínculos con el lobista Antônio Carlos Camilo Antunes, conocido como el 'Careca do INSS' (Calvo del INSS), apuntado como el principal responsable de los desvíos.
En paralelo, el Gobierno de Lula, quien ha defendido ir hasta el fondo en las investigaciones, inició un proceso para indemnizar a todos los afectados por el escándalo.
Sin embargo, el INSS se ha visto desbordado por el alto número de solicitudes, que suman cerca de 61.000 por día, según los cálculos del propio organismo. Así, en marzo pasado, la fila de pedidos en análisis superaba los 2,5 millones.
Según afirmó en una entrevista a una cadena de televisión local Edinho Silva, presidente del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula, este y otros casos de corrupción destapados en los últimos meses, como el de los fraudes millonarios en el extinto Banco Master, están detrás de la caída de la popularidad de Lula.
Todo ello cuando faltan menos de seis meses para las elecciones de octubre, para las que los últimos sondeos prevén un empate técnico entre Lula y el hijo mayor de Bolsonaro, el senador Flávio Bolsonaro, principal alternativa de la oposición. EFE
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