São Paulo, 25 sep (EFE).- El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, prometió estabilidad fiscal y económica a los grandes empresarios si gana las elecciones el 4 de octubre.
"La estabilidad fiscal es obligatoria. Si las cosas están desajustadas, quien paga es el pueblo pobre", dijo Lula en una cena en la que participaron cerca de 700 invitados, entre ellos numerosos líderes de grandes empresas de todos los sectores, organizada en un hotel de São Paulo, a nueve días de los comicios.
El déficit fiscal supone uno de los principales económicos de Brasil y alcanzó un 9,34 % del PIB el pasado julio, con una deuda pública del 82 %.
En su discurso, Lula también lanzó críticas a su principal adversario, Flávio Bolsonaro, y sugirió que si llega al poder "entregará todas las riquezas" minerales del país a Estados Unidos, a la vez que hizo críticas al presidente estadounidense, Donald Trump.
"Trump apuesta que va a ser dueño de América Latina (...) Mientras yo sea presidente, quien manda aquí es el pueblo brasileño", aseveró.
Sin citar el nombre de su rival en las urnas, dijo que representa la "barbarie", mientras que él defiende la democracia, la institucionalidad y políticas para fomentar la industria y el desarrollo del país.
Lula también aseguró que tratará de impulsar una reforma política para disminuir el control del Congreso Nacional sobre el presupuesto público y una reforma del Poder Judicial, tras el escándalo de corrupción que afecta al Tribunal Supremo.
Los ministros y autoridades que precedieron a Lula en los discursos destacaron que, con la continuidad de la gestión del mandatario, Brasil ofrece seguridad jurídica, estabilidad económica y apertura a los mercados internacionales.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, afirmó que en el cuarto mandato de Lula se tratará como "política de Estado" bajar las tasas de interés, que actualmente se ubican en el 13,75 % y suponen un lastre para el consumo y la inversión.
Para ello, prometió cuidar de las cuentas públicas, aplicando buenas prácticas fiscales a la vez que se mantienen medidas sociales para fomentar la "justicia social".
Lula está técnicamente empatado en los sondeos de intención de voto con Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor e hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) de cara a las elecciones del 4 de octubre. EFE
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