Madrid vibra con el Brass Band de Nueva Orleans por los 250 años de independencia de EEUU
Marc Fraile Baudy
Madrid, 1 oct (EFE).- Esta semana Madrid tiene aires de Nueva Orleans: resuenan por la ciudad las trompetas, los saxofones y los trombones al compás del sousafón y de los tambores, dejando a su paso el espíritu festivo de la música Second line de la Luisiana americana en homenaje al 250 aniversario de la independencia de EEUU.
La World Street Brass Band abrió su marcha madrileña con un evento en la embajada de Estados Unidos en Madrid de celebración de los 250 años de independencia, seguido este jueves de talleres con alumnos de conservatorios de la comunidad de Madrid y conciertos por la ciudad toda la semana.
"Cuando uno piensa en la música de Nueva Orleans, en general piensa en el jazz", dijo Al Lazard, director de la banda, a EFE.
Sin embargo, "el latido de Nueva Orleans, el pulso de Nueva Orleans, es realmente el Second Line" con sus Brass Band (bandas de instrumentos de viento, metal y tambores).
"La música que nosotros hacemos viene de las calles de Nueva Orleans", -enfatizó-, "son las raíces profundas de la Nueva Orleans", agregó al recordar que el famoso trompetista Louis Amstrong pasó por este tipo de bandas.
En el madrileño conservatorio de Arturo Soria, los ocho integrantes de la World Street Brass Band entonaron varios clásicos de este genero musical callejero, sacando también las campanas, panderetas y pitos para tratar de reproducir el ambiente de los desfiles festivos.
La Second Line se remonta al siglo XIX, cuando los negros se reunieron en Congo Square de Nueva Orleans para celebrar la abolición de la esclavitud y mantuvieron esa tradición de celebrar cualquier evento con desfiles y grupos de Brass Band, impulsada por las asociaciones comunitarias.
Lazard explicó que este genero se llama así porque en la "primera linea" de los funerales se escuchaban músicas fúnebres, canciones tranquilas para que el muerto descansara, pero luego, en una segunda parte, se aceleraba el ritmo para pasar a la celebración.
"En Nueva Orleans tocamos esta música para cualquier ocasión", continuó quien también toca el saxofón "para funerales, bautizos, bodas, divorcios" o "hasta para la muerte de tu perro", bromeó su compañero Harry Cook.
Cuando se escucha pasar a una banda de Second Line, en Nueva Orleans todo el mundo sale a la calle para participar en el desfile y así se vivió este jueves en el patio del conservatorio cuando los curiosos se asomaron por las escaleras que salían de las aulas o algún transeúnte se acercó a las verjas del edificio.
Esta música que celebra la vida con ritmo no es para estar quieto, insistió Lazard, así que los alumnos sacaron sus instrumentos y se sumaron a la fiesta, impresionando a los propios profesores, presumiendo con sus mejores improvisaciones y solos.
Estados Unidos es el país invitado este año en Madrid en las fiestas de la Hispanidad y no hay mejor manera para celebrar la diversidad y la alegría que abrir la cabalgata del próximo 4 de octubre con la World Street Brass Band.
Como concluyó Lazard, "hay que seguir con la cultura, seguir con la música, seguir conectando a la gente". EFE
mfb/mb
(foto)