Agencias

Maria del Mar Bonet volverá al Olympia 51 años después para reivindicar el arte libre

Maria del Mar Bonet volverá al Olympia 51 años después para reivindicar el arte libre

Nerea González

París, 8 sep (EFE).- La cantante y compositora mallorquina Maria del Mar Bonet, figura de la nueva canción catalana, regresará algo más de medio siglo después al escenario del mítico teatro Olympia de París, un "templo", según sus propias palabras, reivindicando el arte libre, el Mediterráneo y hacer las cosas "despacito" en un mundo de inmediatez.

"Vivíamos un momento muy interesante en nuestra ciudad, en nuestro Estado español, de esperar la muerte del dictador", rememora la artista, de 79 años, sobre aquel primer concierto en el Olympia en 1975, durante una entrevista con EFE en París con motivo de un encuentro que tendrá lugar este martes en la universidad Sorbona.

Este coloquio con la cantante balear, organizado por el Instituto Ramon Llull, el Centro de Estudios Catalanes de la Sorbona y la Delegación del Gobierno de la Generalitat de Cataluña en Francia, sirve de aperitivo para la cita del recital, que tendrá lugar el 11 de octubre y que servirá también para celebrar sus 60 años de trayectoria musical.

Su primer paso por el Olympia fue el 27 de abril de 1975 -en los meses que precedieron a la muerte del dictador Francisco Franco, en noviembre de aquel año- y tuvo lugar dentro de un festival que se llamó Chansons en Liberté.

Fue la ocasión para que Bonet grabara un disco en directo ('A l'Olympia', remasterizado el año pasado), pero sobre todo fue en sí mismo uno de los hitos de su carrera, emblemática dentro de la Nova Cançó, un movimiento que contribuyó a mantener vivo el catalán durante la dictadura franquista y a su proyección internacional pese a la represión política y la censura.

"El arte es un estado que debería ser siempre muy libre", considera Bonet, aunque algo más de medio siglo después de aquel Chansons en Liberté mira al mundo con algo de aprensión y "tristeza", ante el avance de las extremas derechas.

"No se ha sabido -reflexionó- o no se ha podido contener toda esta vuelta a esta cosa que no estaba olvidada, que ha ido renaciendo desde hace unos años".

Su receta para no sentirse abrumada es el arte: "Crear, crear música, poesía, pintura, teatro, todo lo que sea arte, crear. Para mí ese es el camino".

A mano y despacito

Ella sigue sintiéndose inspirada por las cosas que ve y que le dicen, asegura, y prueba de ello son las referencias a problemas muy actuales que figuran en su último disco, publicado este mismo año ('L'aigua no cansa'), como a las inundaciones de la dana en Valencia (2024) o el goteo de asesinatos de mujeres por la violencia machista.

Y es que los artistas, opina ella, tienen el deber de representar esas partes de la vida, "no solamente el amor y los pajaritos, sino todo lo que nos envuelve".

Ella asevera que canta al día, sin hacer balances vitales pero sin parar de escribir (ni de pintar, en concreto acuarelas), y que le gusta hacer las cosas "despacito" y a mano, porque no sabe hacerlas de otra manera. Pero también porque la cultura enlatada de "comer y tirar", como la que se impone crecientemente en nuestros días, no encaja con su filosofía.

"Yo no me meto nunca en esos tinglados", comenta sobre las redes sociales y las grandes plataformas. "No es que no me interese, es que no sé hacer otra cosa", admite.

Desde Mallorca, en espiral hacia el Mediterráneo

En el Olympia, Bonet planea reivindicar aquel primer paso por el Olympia de 1975, donde cantó títulos emblemáticos como 'Què volen aquesta gent' o 'Sonet', pero también sus obras más nuevas.

Y estará también muy presente el Mediterráneo, uno de los ejes claves de su trayectoria, en la que ha colaborado con artistas de Túnez, Siria o Egipto, entre otros lugares.

"Desde muy joven me ha interesado la música del Mediterráneo", evoca, y estudiándola se le hizo evidente que hay raíces comunes que ligan a los pueblos en todas sus orillas.

Por eso lamenta que a la gente joven solo parezca interesarle la "música que viene del norte", empujada por la gran maquinaria de la industria global.

"Los mediterráneos somos gente que es como si habitáramos también en un país. Y me apasionó siempre esta idea. Por eso he buscado y he encontrado", razona la artista. EFE

ngp/cat/llb

(foto) (vídeo)