Mario Mendoza reflexiona sobre nueva delincuencia latinoamericana en su más reciente libro
Bogotá, 9 abr (EFE).- El escritor colombiano Mario Mendoza publicó este jueves 'La hora de los lobos', una novela que reflexiona sobre la nueva delincuencia y mezcla violencia y marginalidad para hablar sobre la vida "en los bajos fondos" de América Latina.
"Este libro fue muy difícil de escribir para mí, porque durante mucho tiempo yo me negué a entrar en la mafia, ese mundo no me interesaba narrativamente", confesó el autor en una rueda de prensa en Bogotá en la que presentó su nueva obra, publicada por la editorial Planeta.
Mendoza, nacido en 1964 en la capital colombiana, señaló que la violencia política - que es la ejercida por grupos al margen de la ley que atacan al "establecimiento", como las guerrillas, los paramilitares o el narcotráfico- nunca le había interesado.
En cambio, su interés ha estado en la violencia transpolítica, que hace referencia a esa que se efectúa dentro del propio sistema: "El mismo sistema opera de una manera terrible, cruel y despiadada y eso psicológicamente nos va afectando a todos".
Por primera vez, el autor reflexiona sobre si los grupos delictivos actuales funcionan igual que los antiguos carteles del narcotráfico colombiano, como los de Medellín, Cali o el Norte del Valle.
Mendoza ahonda en los imaginarios tradicionales de los jefes de estos grupos, como la conocida fotografía de Pablo Escobar con sombrero mexicano y armas, y se pregunta si estos mismos referentes siguen vigentes hoy.
Nuevo imaginario
El autor llega a la conclusión de que los nuevos líderes están influenciados por el anime japonés, los deportes extremos y las artes marciales: "El capo contemporáneo es alguien que va al gimnasio, hace pesas, corre, es algo muy distinto a lo que sería un capo de los años 80 o 90".
'La hora de los lobos' narra la historia de Bruno Guerrero, un joven marginado, asediado por la muerte desde niño, que descubre las artes marciales y de la mano de estas, sumadas a su "inteligencia y sagacidad", se forja un camino en el mundo del hampa.
Como resultado de sus acciones termina en la cárcel, donde conoce a un hombre "brillante y terrible" que se convierte en su maestro y protector.
Para Mendoza, una de las primeras referencias para entender la relación entre el crimen organizado y América Latina fue el asesinato de Luis Donaldo Colosio, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en México.
A partir de ese suceso, el autor plantea que existe una relación profunda entre el Estado y el narcotráfico en América Latina.
"Nosotros seguimos creyendo que hay un Estado que opera y que funciona distinto del narco y que el narco está ya todavía intentando cooptarnos. No, eso no funciona así. Desde el asesinato de Colosio sabemos que eso no funciona así", insistió.
A lo que añadió que ya el mismo establecimiento está "cooptado", pues tiene "fuertes lazos" que lo conecta "con la mafia" a través de negocios, tratos y alianzas. EFE
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