Sevilla, 18 abr (EFE).- El portero Unai Marrero, que fue elegido el mejor jugador de la final de la Copa del Rey que la Real Sociedad ganó este sábado al Atlético de Madrid en el Estadio La Cartuja, ha destacado que aún no es "consciente de lo que ha pasado aquí".
El meta de la cantera guipuzcoana, que paró dos lanzamientos en la tanda de penaltis que fueron definitivos para que su equipo se llevara el trofeo del campeón tras el 2-2 con el que acabó el partido y la prórroga, aseguró en la sala de prensa que hubo un momento, cuando sufrió una lesión, que pensó en que podía perderse la final pese a ser elegido por su entrenador, el estadounidense Pellegrino Matarazzo, como el portero de la Copa.
"Para mi fue un golpe duro, pero he apurado al máximo para estar y he estado en la final", destacó el meta de 24 años, quien explicó que para la tanda de penaltis "estaba mentalizado en los lanzadores, quienes eran y por donde los tiraban".
"Estaba viviendo el presente. Hablé con Remiro, con el preparador de porteros. Estábamos todos tranquilos, con un poco de tensión pero muy a gusto", relató Marrero, quien añadió que tenía a la afición de la Real a la espalda y que por ello se fue "arriba".
"Es un momento muy especial, he parado dos penaltis -al noruego Alexander Sorloth y al argentino Julián Álvarez- y estoy muy feliz", subrayó el meta de la Real, quien insistió es que es un momento "muy bonito y emocionante" y que por ello está "muy contento". EFE
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