East Rutherford, Estados Unidos, 14 Jun 2026 (AFP) -
La elegancia en la zona técnica fue insuficiente para que Carlo Ancelotti tuviera un debut soñado como técnico en un Mundial: su Brasil empató 1-1 ante Marruecos este sábado en la primera aparición de ambas selecciones en Norteamérica 2026.
Tras ganarlo todo al frente de clubes, Carletto se estrelló con los Leones del Atlas, la gran revelación en Catar 2022, y debió ser rescatado por un exdirigido suyo en el Real Madrid, Vinícius Jr.
"No podemos pensar que el equipo va a ser perfecto en el primer juego, el Mundial no se gana en el primer partido", dijo el DT italiano en la rueda de prensa posterior al encuentro.
El atacante merengue evitó un bochorno para la Seleção en el MetLife Stadium en East Rutherford, a las afueras de Nueva York, al empatar la contienda en el minuto 32 con un bonito derechazo inatajable para Yassine Bounou.
Su tanto significó un grito de alivio para los miles de aficionados verdeamarelos que ocuparon 80.663 butacos del recinto que albergará la final del 19 de julio, entre ellos el exastro del football americano Tom Brady y los campeones mundiales Romário, Bebeto, Cafu y Dunga.
Los africanos habían silenciado la casa de los New York Giants y New York Jets, de la NFL, con un tanto de vaselina de Ismael Saibari (21'). El gol del mediocampista del PSV Eindhoven fue el abrebocas ideal del único partido de la fase de grupos entre dos selecciones situadas en el Top-10 del ranking FIFA.
- Récord agridulce para Carletto -
Carletto dirigió de traje azul, chaleco y corbata, en pleno verano estadounidense, su primer partido en una Copa del Mundo tras una notable carrera como entrenador de gigantes como Real Madrid, Bayern Munich y AC Milan.
En Estados Unidos, donde el país del fútbol alcanzó su cuarto título mundial en 1994, además se convirtió a los 67 años en el primer extranjero en comandar a los compatriotas de Pelé en la máxima cita del balompié.
El italiano, inseparable de sus famosas gomas de mascar, sufrió con una posición en la que ya había reconocido carencias, los laterales. La zona se debilitó más luego de que Wesley, el único marcador de punta con proyección ofensiva, se lesionó y debió ser desconvocado.
Su reemplazo, el central Ibañez, sustituido después por Danilo, tuvo problemas para marcar y atacar. Douglas Santos, en tanto, pasó prácticamente desapercibido por la izquierda, salvo por un pase al final de la primera parte para Lucas Paquetá, quien con una tijera forzó una atajada de Bounou.
Pero fue por el medio del campo, entre el capitán Marquinhos y Gabriel Magalhães, que rugieron los Leones del Atlas del lateral Achraf Hakimi.
- Neymar sufre en el banco -
Brahim Díaz honró el 10 que lleva a la espalda al filtrar un pase entre dos centrales que estuvieron en la pasada final de la Liga de Campeones de Europa para dejar a Saibari frente a Alisson.
Antes de entrar al área, el mediocampista bañó al arquero del Liverpool, vital al final del juego en una doble acción marroquí, y silenció a un estadio repleto que a lo largo del juego coreó "¡Brasil, Brasil!".
"Estamos satisfechos con nuestro rendimiento. Tenemos que mejorar y progresar en cada partido. Ahora debemos recuperarnos y aprender de nuestros errores", dijo Hakimi.
El lesionado Neymar, con una gorra verdiblanca, observó inquieto a sus compañeros desde el banquillo del MetLife Stadium, el recinto en el que debutó con gol como internacional en 2010.
Sin jugar desde mediados de mayo por una lesión en la pantorrilla derecha, se espera que el astro esté disponible para el siguiente juego, ante Haití el viernes en Filadelfia. El mismo día Marruecos pugnará con Escocia en Boston.
Tras la ventaja africana, y durante la pausa para hidratación, Ney dio indicaciones a Vinícius. Sus palabras tuvieron eco en la estrella del Madrid, quien poco después llamó a la calma con un gol de alta factura.
- Vini cree que hay "mucho" por trabajar -
Bruno Guimarães le dio un pase por la izquierda que descolocó a dos defensas, el 7 luego enganchó a Neil El Aynaoui y desenfundó un derechazo al palo lejano de Bounou.
Pero su magia no tuvo más réplicas a pesar de que en la segunda parte removió más a la defensa rival junto a Raphinha.
"No tenemos mucho que hablar y sí trabajar porque el próximo partido está muy cerca", admitió Vini.
Los intentos del dueto, sin embargo, chocaron con el exportero del Sevilla y unos Leones del Atlas que quieren como mínimo emular su gesta semifinalista de Catar.
"Hicimos un buen trabajo y estamos satisfechos (...) nos tenemos confianza para el futuro", afirmó el DT marroquí, Mohamed Ouahbi.
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