Más allá de la placa: todo lo que el 'Distintivo Q' representa para el turismo de Quito
Quito, 9 abr (EFE).- Por las calles del centro histórico de Quito y otros puntos turísticos de la capital de Ecuador como el barrio de La Mariscal, más de 300 establecimientos exhiben en sus puertas la placa con la letra 'Q', un distintivo con el que la ciudad reconoce a los negocios turísticos que apuestan por la calidad.
La tradicional Casa Gangotena, frente a la plaza de San Francisco, es uno de los establecimientos de los negocios que consiguió el Distintivo Q desde los primeros años.
Su gerente, Katherine Granda, explica a EFE que el turista percibe ese tipo de distintivos como una garantía adicional de confianza, en una ciudad donde el valor patrimonial del centro histórico, declarado por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad, forma parte de la experiencia.
"Este tipo de reconocimientos funciona también como una carta de presentación que la gente aprecia", resume la representante del establecimiento, ubicado en una mansión histórica de la capital ecuatoriana.
La 'Q' también se luce en Cosa Nostra, un restaurante italiano vinculado desde el inicio al programa, defiende la evolución del Distintivo Q hacia estándares más exigentes.
Paola Rivas, gerente del restaurante, explica que muchos de los requisitos pueden parecer pequeños, pero que marcan la diferencia en el funcionamiento diario del restaurante, como evitar la contaminación cruzada o mantener dispensadores de desinfectante, entre otros.
Para ella, uno de los mayores retos es trasladar esa cultura del cumplimiento y la sostenibilidad al personal.
Una nueva etapa
Creado en 2011 por Quito Turismo, la agencia municipal de promoción turística de la ciudad, el Distintivo Q nació en un momento en que hablar de calidad turística en esos términos todavía era poco habitual en la capital ecuatoriana, según recuerda su directora de Servicios para la Industria Turística, Mónica Del Valle.
Desde entonces, el programa ha ido ampliando su alcance, aunque el cambio más profundo llegó en 2024, cuando se dejó atrás un modelo centrado en el cumplimiento de requisitos para pasar a una lógica basada en el acompañamiento técnico y la mejora continua.
Hasta entonces, el distintivo se renovaba cada año y exigía a los establecimientos alcanzar una serie de parámetros; ahora, la renovación es cada tres años y el foco radica en evaluar qué plan tiene para seguir mejorando en calidad y sostenibilidad.
Del Valle explica que los técnicos de Quito Turismo acompañan a los negocios en procesos vinculados a la atención al cliente, la organización interna, la responsabilidad social, la gestión ambiental o la eficiencia energética.
Salto hacia la sostenibilidad
Actualmente, 332 establecimientos cuentan con el distintivo, una cifra todavía reducida frente a las cerca de 16.000 actividades que integran el catastro turístico de Quito, pero que, según Quito Turismo, responde precisamente a la intensidad del acompañamiento personalizado.
La concentración de esos negocios es mayor en zonas como el centro histórico y La Mariscal, aunque el programa se extiende a otros puntos del distrito, incluido el Chocó Andino, el gran espacio natural que se extiende en el noroccidente de la ciudad.
Ese salto hacia la sostenibilidad es, precisamente, otro de los ejes que Quito Turismo quiere reforzar.
En 2025, la entidad trabajó con la certificadora internacional TourCert, de origen alemán, en un proceso que le permitió acompañar a alrededor de medio centenar de establecimientos en la obtención del reconocimiento TourCert Qualified.
"El Distintivo Q sería como los primeros peldaños de una escalera, y TourCert está un nivel más arriba. Ese proceso puede ayudar a que los establecimientos después opten a certificaciones internacionales en sostenibilidad", explica Del Valle. EFE
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La Agencia EFE contó con el apoyo de Quito Turismo para la difusión de este contenido.