Más de 300 paramilitares se unen al Ejército de Sudán tras desertar de las FAR
Jartum, 19 ago (EFE).- Más de 300 efectivos del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), entre los que se encuentran cuatro comandantes, se han unido al Ejército de Sudán tras desertar de la formación armada, que ha visto cómo cientos de sus combatientes han cambiado de bando durante la guerra iniciada en abril de 2023.
El grupo desertor está compuesto por 318 efectivos paramilitares y llegó a la localidad septentrional de Al Dabbah en 50 vehículos de combate, informó el comandante de las Fuerzas de la Guardia Fronteriza del Ejército sudanés, el coronel Mohamed Saleh Younis, en un comunicado.
Al Dabbah se encuentra en el estado septentrional sudanés Norte y linda con la vasta región occidental de Darfur, el principal bastión de las FAR.
"Las puertas de la patria están abiertas para todos aquellos que deseen regresar a las Fuerzas Armadas", indicó Younis en la nota, en la que añadió que el Ejército da "la bienvenida" a los que abandonan las filas de las FAR.
El líder de las Fuerzas Armadas Sudanesas y hombre fuerte del país, el general Abdelfatah al Burhan, ha repetido en los últimos meses que la institución castrense amnistiará a los combatientes de las FAR que abandonen la formación, en un intento de desestabilizar a los paramilitares mientras el Ejército avanza en zonas clave.
Según el comunicado, el comandante del grupo desertor, Musa Jamsin Ali Ahmed, declaró que "la decisión de regresar a las filas de las Fuerzas Armadas se debió a la falta de trabajo institucional" en las FAR, mientras que afirmó que se unió al Ejército por su "fe en la unidad de Sudán", que está militarmente dividido.
El pasado día 13, el Gobierno sudanés, controlado por la cúpula militar, anunció la deserción de una unidad de las FAR compuesta por 21 comandantes y otros 270 combatientes.
Entre las últimas deserciones destacan las del asesor político de las FAR, Faris al Nur, y dos prominentes militares: el mayor general Nur Ahmed Adam y el comandante de campo Ali Rizqallah, en un momento de profundas divisiones entre grupos tribales que integran la formación paramilitar y de una falta de liderazgo claro.
La guerra en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y ha dividido militarmente el país de oeste (a manos de las FAR) a noreste (controlado por el Ejército), mientras que también ha obligado a unos 14 millones de personas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país en el escenario de la peor crisis de desplazados del planeta, según la ONU. EFE
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