Más de 56.000 zimbabuenses vuelven a su país huyendo de los ataques xenófobos en Sudáfrica
Nairobi, 3 jul (EFE).- Más de 56.000 zimbabuenses residentes en la vecina Sudáfrica han retornado desde finales de mayo a su país por la oleada de violencia xenófoba y protestas antiinmigración en territorio sudafricano, informó el Gobierno de Zimbabue.
Al menos 47.252 personas regresaron al país por sus propios medios, mientras que otras 9.221 recibieron asistencia directa de las autoridades zimbabuenses, declaró el responsable regional de Inmigración de la Región Sur, Joshua Chibundu, según publicaron este viernes medios locales.
"El movimiento está coordinado. Estamos a la altura de las circunstancias y contamos con suficiente personal distribuido equitativamente en todos los turnos y mostradores", afirmó Chibundu.
Los retornos se produjeron a través del puesto fronterizo de Beitbridge en coordinación con la Embajada de Zimbabue en Sudáfrica, el Gobierno sudafricano y el Departamento de Protección Civil zimbabuense.
Este mismo paso sirve para facilitar el tránsito de ciudadanos de Malaui a través de Zimbabue y que también huyen de la violencia en territorio sudafricano.
Chilembe también dijo que en los próximos días se espera la llegada de más autobuses cargados con personas que regresan del país.
Miles de personas tomaron las calles de Sudáfrica el pasado martes en marchas convocadas por grupos antiinmigración, que dieron ese día como fecha límite a los indocumentados africanos para abandonar el país.
La Policía de Sudáfrica confirmó un fallecido en el marco de saqueos que coincidieron con las protestas, pero la ministra de Justicia y Desarrollo Constitucional sudafricana, Mmamoloko Kubayi, aseguró que "no se registraron víctimas mortales durante la jornada de estas manifestaciones", que sí se saldaron con más de 900 arrestos.
Los convocantes culpan a estos migrantes de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos o las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y a educación en instalaciones públicas.
Frente a esta situación, Zimbabue, Ghana, Nigeria, Uganda, Kenia, Mozambique y Malaui han repatriado a cientos de ciudadanos que solicitaron regresar a sus países de origen por miedo a los ataques xenófobos.
El Gobierno sudafricano, por su parte, ha condenado estos ataques, aunque ha reivindicado su derecho a frenar la inmigración irregular.
Las tensiones xenófobas contra migrantes africanos son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas de protestas violentas, especialmente en los barrios más vulnerables.
El peor estallido xenófobo que se recuerda tuvo lugar en 2008, cuando más de 60 personas perdieron la vida, mientras las protestas de este tipo más graves de los últimos tiempos fueron a finales de 2019, con al menos 18 extranjeros muertos. EFE
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