Mbappé, gol en la Liga 71 días y un título casi perdido después
Madrid, 21 abr (EFE).- El pasado 8 de febrero en Mestalla se detuvo la producción goleadora de Kylian Mbappé en esta temporada en LaLiga EA Sports, entre su lesión de rodilla, las paradas rivales y su falta de tino, hasta este martes contra el Alavés, cuando, 71 días después, se reconcilió con su destreza más reconocible en esta competición, quizá demasiado tarde, cuando el título es lejano y el Barcelona ya parece inalcanzable.
A la media hora, se reencontró. Su control fuera del área no fue el mejor. Su giró cambió el paso. Probó suerte con un derechazo desde lejos, que se alió con el rebote decisivo en un rival, el defensa Jonny Otto, que apartó de la trayectoria al portero Antonio Sivera y terminó en la red, cuando las dudas, incluso los pitos, habían acompañado al equipo en el primer tramo.
Lo necesitaba el Real Madrid. Y lo necesita Mbappé. No hay un futbolista más diferencial en el equipo blanco. Nadie lo había sido hasta aquel 8 de febrero en LaLiga, cuando el liderato era un pulso más que apretado entre él y el Barcelona, entonces tan solo un punto por encima cuando acabó la vigésimo tercera jornada. En la 24, el Madrid era líder después del 4-1 ante la Real Sociedad. No jugó Mbappé en aquel compromiso.
Hasta entonces, el delantero francés fue capital para el Real Madrid en la competencia por el título. Había marcado en 16 de las 18 victorias hasta entonces del conjunto dirigido primero por Xabi Alonso y después por Álvaro Arbeloa. Así fue en el 1-0 a Osasuna, el 0-3 al Oviedo, el 1-2 a la Real Sociedad, el 2-0 al Espanyol, el 1-4 al Levante, el 3-1 al Villarreal, el 0-1 al Getafe, el 2-1 al Barcelona, el 4-0 al Valencia, el 0-3 al Athletic, el 1-2 al Alavés, el 2-0 al Sevilla, el 2-0 al Levante, el 0-2 al Villarreal, el 2-1 al Rayo y el 0-2 al Valencia. 23 goles en 22 partidos.
Sólo en dos de las primeras 23 jornadas, su equipo venció sin que hubiera ningún gol suyo: el 2-1 al Mallorca, que jugó, y el 5-1 al Betis, que no disputó. Otro lo perdió por 0-2 con el Celta y otros dos los empató, 2-2 con el Elche y 0-0 con el Rayo. Con sus goles en ese periodo, también hubo una derrota (5-2 contra el Atlético de Madrid) y una igualada, cuando su tanto ante el Girona en Montilivi sólo valió para sumar un punto (1-1).
Después del 2-0 en Mestalla, el Real Madrid ganó por 4-1 a la Real Sociedad sin él, pero sintió la ausencia de sus goles después. No marcó en los 90 minutos que disputó contra Osasuna (2-1); no jugó ni en la derrota por 0-1 con el Getafe ni en los triunfos contra el Celta (1-2) y contra el Elche (4-1), por su dolencia en la rodilla, y reapareció desde el banquillo en la victoria por 3-2 frente al Atlético de Madrid. La Liga seguía viva. En cuatro puntos.
La perdió definitivamente después, con Mbappé sobre el campo, sin goles tampoco en la derrota por 2-1 contra el Mallorca, con varias ocasiones frustradas, ni en el empate contra el Girona en el Bernabéu (1-1), cuando el título se transformó en un objetivo prácticamente ajeno, pendiente de sus goles, los méritos del Real Madrid y, sobre todo, una caída hoy imprevista del Barça. EFE
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