McIlroy suelta a Burns en el liderato de Augusta; Rahm y García pasan el corte
Washington, 10 abr (EFE).- El norirlandés Rory McIlroy sigue con paso firme su defensa de la chaqueta verde y este viernes cerró la segunda jornada del Masters de Augusta (Estados Unidos) como líder en solitario con un acumulado de -12.
McIlroy se sitúa a seis golpes del estadounidense Sam Burns, con quien compartió el liderato en la primera jornada, así como del también estadounidense Patrick Reed, ambos con un -6.
Les siguen el irlandés Shane Lowry y los ingleses Justin Rose y Tommy Fleetwood, que ahora quedan con un acumulado de -5, a siete golpes del líder.
McIlroy completó una ronda brillante de 65 golpes (-7), mejorando los 67 golpes del jueves para un acumulado de -12.
El norirlandés arrancó con birdies consecutivos en los hoyos 2, 3 y 4, pero cedió dos golpes con bogeys en el 5 y el 10. Tras superar el bache, firmó una gran racha final de seis birdies, cuatro de ellos de manera consecutiva en los últimos cuatro hoyos.
La racha de birdies incluyó un espectacular chip desde cerca de 30 metros en el hoyo 17, que McIlroy se permitió celebrar con el puño al aire, consciente de que estaba a punto de completar una jornada casi perfecta en su defensa del título.
El norirlandés aspira a convertirse en el primer jugador en ganar en Augusta de manera consecutiva desde que Tiger Woods lo consiguió en 2001 y 2002.
Por su lado, el estadounidense Scottie Scheffler, número uno del mundo, cayó hasta la posición 24 con un acumulado de +2, a catorce golpes de McIlroy, tras una jornada floja marcada por dos bogeys iniciales, dos birdies de reacción y otros dos bogeys finales.
Bryson DeChambeau protagonizó la sorpresa de la jornada al caer eliminado con un acumulado de +6, dos golpes por debajo del corte, lastrado por un triple bogey en el hoyo 18.
García y Rahm salvan el corte
El español Sergio García, campeón en Augusta en 2017, tampoco tuvo su día y acabó firmando una tarjeta de 75 golpes (+3), fruto de tres bogeys consecutivos en los hoyos 3, 4 y 5, a los que siguieron dos birdies y un doble bogey en el penúltimo hoyo.
El castellonense, que el jueves entregó el par del campo, cerró con un acumulado de +3, un golpe por encima del corte.
"Las sensaciones siguen siendo muy malas. He dado golpes muy malos. Si no le pego bien al 'drive', mi juego entero se viene abajo. Me quita confianza", reconoció García en declaraciones a micrófonos de la organización.
También superó el corte Jon Rahm, con un acumulado de +4, justo la límite. El vizcaíno se rehízo del arranque desastroso del jueves, en el que firmó una tarjeta de 78 golpes (+6), la peor ronda en sus diez participaciones en Augusta.
Rahm tuvo que recorrer veinte hoyos para firmar este viernes su primer birdie del torneo, en el segundo hoyo de la jornada.
El de Barrika, campeón en 2023, arrancó con un inicio prometedor con birdies en los hoyos 2 y 4, pero en el noveno sufrió un bogey que pudo costarle muy caro. Finalmente, en el hoyo 16 sumó otro birdie para entregar una tarjeta de dos bajo par y salvar el corte.
"A ver si puedo seguir jugando mejor el fin de semana. A ver si me acerco al par y hago una vuelta abajo el domingo. Un top diez es asequible", dijo Rahm, que está a 16 golpes de McIlroy, tras completar la jornada.
En cambio, el también vasco José María Olazábal, doble campeón en Augusta en 1994 y 1999, no logró superar el corte y se despidió del torneo tras entregar una tarjeta de 79 golpes (+7), para un acumulado de +9 al ecuador de la competición.
Tampoco ninguno de los golfistas latinoamericanos logró superar el corte: el mexicano Carlos Ortiz acabó con +11, el colombiano Nicolás Echavarría con +13 y los argentinos Mateo Fernández de Oliveira y Ángel Cabrera con +15 y +16, respectivamente. EFE
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