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Merz se aferra al poder tras grave debacle electoral y una ultraderecha disparada

Merz se aferra al poder tras grave debacle electoral y una ultraderecha disparada

Rodrigo Zuleta y Salvador Martínez Mas

Berlín/Schwerin, 20 sep (EFE).- El canciller alemán y presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, se aferró este domingo al poder, al negarse a dimitir tras hundirse completamente su partido en el estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania y confirmarse el vertiginoso ascenso de la ultraderecha, y tras perder en Berlín claramente ante La Izquierda.

"El resultado en Mecklemburgo-Antepomerania no podemos maquillarlo. Es un desastre", dijo en la sede de la CDU en Berlín, después de que las proyecciones incluso dieran al partido por fuera del Parlamento regional con un 4,9 % de los votos, en lo que es el peor resultado electoral en la historia del partido.

Entre la ultraderecha y la izquierda

En esa región la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ganó las elecciones en un duelo contra el Partido Socialdemócrata (casi un 36 %), al duplicar con casi un 38 % su resultado de 2021.

Pero aunque el candidato a primer ministro regional, Leif-Erik Holm, reivindicó el mandato para formar gobierno, el cordón sanitario lo hace poco viable ante la falta de una mayoría absoluta.

El único partido dispuesto a dialogar con la AfD, aunque también descarta una coalición, es la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), formación populista de izquierda actualmente fuera del Parlamento, según las proyecciones.

De esta manera sería posible una coalición entre el SPD, La Izquierda y Los Verdes.

Las noticias para la CDU de Merz no fueron mejores en los comicios regionales de Berlín, donde La Izquierda se impuso con aproximadamente un 25 % a la CDU (19 %), que había ganado las elecciones repetidas de 2023 y gobernaba junto con el SPD, que a su vez obtuvo su peor resultado en este estado federado con cerca de un 12 %, y a AfD (16 %).

Desde la Reunificación, CDU y SPD se habían alternado siempre como los partidos más votados, hasta ahora.

La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, puede así convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de esta fuerza, si bien para ello necesitará lograr un complicado acuerdo de coalición con Los Verdes, con 14 %, y el SPD.

De parte de AfD y de La Izquierda se escucharon el domingo peticiones de que el canciller dimita.

La colíder de AfD, Alice Weidel, dijo que Merz viene desde hace tiempo anunciando reformas que no llegan y opinó que la CDU tiene que reflexionar si sigue con él o se deja arrastrar al abismo.

Del lado de La Izquierda, el diputado Dietmar Barsch, expresidente de la agrupación, afirmó que Merz debería sacar las conclusiones correctas y dar un paso al lado.

No obstante, Merz se negó este domingo a dimitir, tanto como presidente de la CDU como de canciller, y aseguró que seguirá adelante con sus reformas sociales y económicas, aunque no reciban aplausos inmediatos y tarden en arrojar resultados.

Merz quiere luchar

El canciller admitió en una comparecencia inusual y sin preguntas que Alemania es "un Estado que se ha vuelto demasiado complicado" y un país con una "economía que se encuentra en medio de una profunda transformación". A esto se suma que la "confianza en las instituciones está disminuyendo", reconoció.

Pero según él, la culpa es de "partidos radicales tanto de izquierda como de derecha" que socavan esa confianza.

Merz se mostró convencido de que sus reformas serán "el remedio contra el veneno autoritario que, con la fascinación por lo autoritario, penetra cada vez más profundamente en la sociedad" alemana.

La CDU se niega a cooperar no sólo con AfD, una postura compartida con los otros partidos del espectro democrático, sino también con La Izquierda.

Según Merz, la respuesta al descontento ciudadano, no puede consistir "en hablar continuamente de todo lo bueno como si fuera malo", sino "preparar a nuestro país para el futuro", aunque duela a la ciudadanía.

"Lo que hay que hacer ahora requiere valentía, firmeza y paciencia. Yo aportaré todo ello como presidente de la CDU y, sobre todo, como canciller de nuestro país", enfatizó.

El canciller insistió en que "no podemos aplazar ahora estas decisiones, ¡Las reformas tienen que llegar!", subrayó.

Un futuro incierto

De momento, la cúpula no ha querido retirarle la confianza, aunque el lunes habrá otra reunión en la Casa Konrad-Adenauer, ni tampoco el socio de coalición.

"El canciller ha dejado claro cuál es la responsabilidad que tenemos, Se trata de volver a lograr crecimiento económico en este país tras cinco años. Se trata de hacer reformas que saquen adelante este país", dijo el vicecanciller, ministro de Finanzas y copresidente del SPD, Lars Klingbeil.

Pero el futuro de Merz es todo menos cierto. El semanario Der Spiegel augura que la debacle "no quedará sin consecuencias" y afirma que "la única cuestión es ¿cuánto tiempo podrá aguantar todavía?"

"Lo que todavía lo mantiene en el cargo es la falta de unidad entre sus posibles sucesores" sostiene el semanario.

También el diario más leído en Alemania, Bild, señala que Merz sólo ha ganado tiempo temporalmente. EFE

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