Messi iguala el récord de goles en Mundiales en un inolvidable debut de Argentina
Kansas City, Estados Unidos, 17 Jun 2026 (AFP) -
En una noche para agigantar su leyenda, Lionel Messi anotó este martes tres tantos en el triunfo de Argentina 3-0 ante Argelia en su debut en el Mundial en Kansas City, con los que igualó el récord goleador histórico del torneo.
El capitán albiceleste llegó a 16 tantos, empatando la marca del alemán Miroslav Klose, el mismo día en que se convirtió en el primer futbolista en jugar en seis Mundiales, un récord al que se puede sumar el miércoles el portugués Cristiano Ronaldo.
Veinte años después de debutar en Alemania 2006, Messi firmó su primer triplete en una Copa del Mundo para disparar la ilusión de la hinchada albiceleste en revalidar la corona de Catar 2022.
"Es un honor", dijo la actual estrella del Inter Miami antes de relativizar el valor de las cifras individuales.
"Esta estadística tampoco me cambia mucho. Soy un agradecido de estar entre los mejores y agradecido por todo lo que pude conseguir", dijo después de haber adelantado de una tacada al brasileño Ronaldo (15 goles) y al francés Kylian Mbappé (14), que también firmó un doblete el martes ante Senegal.
"Es un honor estar ahí por lo que significa estar al lado de Klose o los que están, está Ronaldo también ahí, pero creo que no significa nada. Mbappé también que hizo hoy dos", recordó el Diez.
Cuatro años después del triunfo en Catar, la que se creía que era su apoteósica despedida mundialista, Messi arrancó su último tango en una noche llena de emociones.
Al propio Messi le brotaron las lágrimas al anotarle su primer gol al arquero Luca Zidane, hijo del mítico Zinedine Zidane, y después explicó que fueron producto de "una cuestión totalmente ajena a lo deportivo".
"Pasé unos días difíciles, complicados", reveló. Pero estoy "agradecido a toda la delegación, a mis compañeros porque estuvieron como siempre al lado mío, dándome mucha fuerza para que estuviera bien y nada más".
- El mejor "hasta que quiera" -
Aún acostumbrados a sus milagros, muchos de los más de 65.000 aficionados argentinos del estadio Arrowhead, el más ruidoso del mundo, se frotaban los ojos ante la gesta de un jugador que está a ocho días de cumplir 39 años.
Compañeros y entrenadores se unían a la hinchada en la gratitud eterna a su capitán, que llegó a 200 partidos y 120 goles con la casaca argentina.
Messi será el "mejor hasta que él quiera", resumió en conferencia de prensa el seleccionador Lionel Scaloni, admitiendo que el recital de su líder desatascó un estreno complicado.
"La cabeza cuenta un montón, el traspié de Catar contaba, teníamos eso en la cabeza y la verdad haber ganado nos da tranquilidad", dijo al recordar la derrota ante Arabia Saudita en el estreno en Catar.
- Noche de emociones -
La emotividad en las gradas de Kansas City, de completo color celeste y blanco, se desbordó desde el himno nacional cantado a pleno pulmón por su capitán.
En solo cuatro minutos ya había perforado la red argelina pero el tanto no subió al marcador por un ligero fuera de juego.
Sólo cuatro minutos después, el VAR rescató a Argentina al invalidar un gol de Fares Chaibi, que había superado en un mano a mano a Emiliano "Dibu" Martínez.
El fantasma del debut de Catar sobrevoló Kansas City pero el susto dejó paso al éxtasis cuando en el minuto 17 Rodrigo De Paul filtró una pelota a Messi para que se acomodara la pelota a la zurda y lanzara un trallazo al ángulo desde fuera del área.
La celebración hizo retumbar las tribunas del estadio donde se batió el récord Guinness de decibelios en un juego de los Kansas City Chiefs en 2014.
- El trono al alcance -
Tras el descanso Argentina sudó para contener los intentos de Argelia de sorprender al contragolpe. Pero más que el resultado, la atención de la noche se centraba en cuanta más historia escribiría Messi.
Y a la media hora se encontró con un regalo de Zidane, que no pudo atrapar un disparo lejano de Mac Allister. Messi, siempre el más listo de la clase, anticipó el error y anotó a placer su segundo gol de la noche.
Sólo le quedaba uno para encaramarse a la cima junto al retirado Klose y ni Zidane, que le desvió un envenenado disparo, ni el árbitro polaco Szymon Marciniak, que se negó a concederle un penal, se lo iban a impedir.
El delirio en el Arrowhead Stadium llegó en el minuto 77 cuando Messi culminaba el hat trick con otro quirúrgico remate en el balcón del área, antes de retirarse en medio de una arrolladora ovación.
Atrapado Klose, el genio de Rosario tendrá la oportunidad de hacerse con el trono en solitario en los próximos duelos ante Austria y Jordania por el Grupo J.
gbv/mcd