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Messi y la 'Scaloneta' le dan una mano amiga al alicaído consumo argentino

Messi y la 'Scaloneta' le dan una mano amiga al alicaído consumo argentino

Natalia Kidd

Buenos Aires, 17 jul (EFE).- La pasión de los argentinos por seguir cada actuación de su selección en el Mundial 2026 ha impulsado el alicaído consumo en Argentina, donde se espera que ese efecto se potencie el domingo con la gran final ante España.

Con bolsillos flacos por salarios que pierden la carrera contra la inflación y un creciente nivel de endeudamiento de las familias, las ventas en comercios de Argentina acumulaban trece meses de variaciones interanuales negativas hasta que la fiebre mundialista se activó el 11 de junio.

Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, durante junio las ventas minoristas en comercios pymes lograron una subida interanual del 0,9 %, una mejora que la entidad atribuyó en buena parte al "movimiento comercial que generó el Mundial de fútbol".

"En un contexto de consumo más selectivo y orientado al valor, la final de la Copa del Mundo funciona como catalizador de la actividad económica porque extiende el consumo más allá del momento del partido", señaló en un informe Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

Los argentinos tienen como tradición ver los partidos de su selección, sin importar el día, el horario o el sitio.

"La previa, el encuentro durante el evento y las celebraciones posteriores generan múltiples instancias de consumo que en el último partido frente a Inglaterra crecieron un 20 % en promedio respecto de un día tradicional", apuntó Di Pace.

Es una convención social muy instalada que, si los encuentros se disputan en día y horario laboral, los partidos se vean en el lugar de trabajo o estudio.

En horario nocturno o días de descanso, los partidos se ven mayormente en las casas o en bares y restaurantes, en compañía de familiares y amigos, lo que da pie a todo un ritual gastronómico y de vestimenta y decoración con los colores de la bandera argentina que alienta el consumo.

"En horario de oficina subieron los pedidos de envío a domicilio de empanadas y pizzas. Lo que más se consumió como fenómeno del Mundial son bebidas -cerveza y gaseosas-, 'snacks', pizzas y hamburguesas. Si el partido cae en fin de semana, se consumen más carnes por la juntada familiar con un asado", dijeron a EFE fuentes de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas.

Desde esta entidad empresarial, que vende a almacenes y pequeños supermercados de cercanías y a locales gastronómicos, también apuntaron que los bares han tenido hasta un 20 % más de clientes durante los partidos.

Pasión en línea

Las ventas mejoraron no solo en las tiendas físicas sino también en canales de venta digitales.

La empresa de comercio electrónico Tiendanube registró compras, en su plataforma entre el lunes pasado y el miércoles último, cuando Argentina jugó la histórica semifinal con Inglaterra, de unos 10.000 artículos con identidad argentina.

"Cada vez que la Selección juega un partido, esa emoción encuentra una salida inmediata en el consumo: la gente quiere ponerse la camiseta, homenajear a Maradona o llevar un símbolo que la identifique. Más que una moda, es una forma de pertenencia que hoy también se expresa 'online'", señaló Camila Nasir, gerente de Comunicación y Marca de Tiendanube.

Las estadísticas de búsqueda en la plataforma de comercio electrónico MercadoLibre también dan pistas sobre cómo crece el interés de los consumidores argentinos por determinados productos durante el Mundial.

Según los datos de MercadoLibre, crecieron con fuerza las búsquedas de camisetas de la selección argentina, cromos de los jugadores del Mundial y dispositivos para ver los partidos, como proyectores y antenas digitales.

Día del Amigo

La esperada final del Mundial se disputará en la víspera del Día del Amigo, que se celebra en Argentina cada 20 de julio y es excusa para los encuentros y salidas con amigos y para intercambiar regalos.

"El Día del Amigo cae un lunes, en plena primera semana de vacaciones de invierno en gran parte del país, lo cual a su vez favorecerá que los festejos no se concentren en una sola jornada. Muchos encuentros se adelantarán al fin de semana previo a la final del mundial y otros se extenderán durante los días siguientes, ampliando la ventana de consumo", indicó Di Pace.

Según el experto, "la coincidencia entre la final de la Copa Mundial de fútbol del domingo por la tarde y el Día del Amigo del lunes genera una oportunidad excepcional para el consumo", con encuentros sociales durante todo el fin de semana y el lunes.

"El resultado del balance económico depende del balance emocional a nivel social por el resultado del partido ya que estamos midiendo un fuerte impacto que actúa como catalizador del gasto cada vez que juega Argentina, priorizando las experiencias compartidas por encima de las compras tradicionales" señaló Damián Di Pace. EFE

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