Agencias

Michael Olise, el diamante misterioso de Francia

Michael Olise, el diamante misterioso de Francia

East Rutherford, Estados Unidos, 15 Jun 2026 (AFP) -

Escurridizo dentro y fuera del campo, el delantero francés Michael Olise, que viene de firmar una temporada grandiosa con el Bayern Munich y unos partidos de preparación brillantes con los Bleus, lo tiene todo para convertirse en la sensación del Mundial de Norteamérica 2026.

"Michael irradia confianza por la temporada que ha hecho con el Bayern y con nosotros. Ha logrado cosas muy bonitas, está lleno de confianza (...). Lo necesitaremos a ese nivel", dijo el seleccionador francés Didier Deschamps en Lille, dos días antes de la salida de los Bleus hacia Estados Unidos, donde esperan conquistar su tercera estrella.

Olise acababa de firmar un triplete ante Irlanda del Norte (3-1) para cerrar la preparación para el Mundial, mejorar sus estadísticas con la selección gala y elevar a siete su cuenta de goles en 17 internacionalidades.

También iluminó una noche en la que el resto de sus compañeros, con la cabeza ya en el viaje transoceánico, parecían preferir guardar energías para el Mundial.

Antes, fue Alemania y Europa a quienes el londinense de 24 años deslumbró durante toda la temporada, anotando 22 goles y repartiendo 31 asistencias con el Bayern, especialmente en la Bundesliga y en la Liga de Campeones.

Con la camiseta de los Bleus, situado por el centro o en la banda derecha junto a los otros tres "fantásticos" del ataque (Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Désiré Doué), Olise, prácticamente desconocido hace apenas dos años, se ha vuelto indispensable.

Deschamps debe felicitarse hoy en secreto por haber tenido paciencia con su "inglés", cuando el londinense desembarcó en la selección francesa tras unos Juegos Olímpicos de 2024 exitosos -dos goles y cinco asistencias en un torneo que terminó con la medalla de plata-.

- Francia por elección -

"Le costó un poco soltarse, pero lo ha dado todo para estar a este nivel", admitió Deschamps, que al convocar con bastante antelación al exextremo del Crystal Palace, formado en Inglaterra, prestó un gran servicio a Francia.

Olise, hijo de padre nigeriano y madre franco-argelina, podría haber optado por defender los colores de otras tres selecciones: Inglaterra, Nigeria y Argelia. Pero eligió muy pronto a Francia, cuyas estrellas admiraba -con Zinédine Zidane y Thierry Henry a la cabeza- y cuya camiseta vistió en las categorías inferiores, sin cambiar nunca de idea.

Fuera del campo, sin embargo, Olise, voluntariamente reservado en público y con un francés todavía imperfecto, sigue siendo a día de hoy un enigma sin resolver para muchos seguidores de los Bleus.

Y sus compañeros en la selección francesa, que le aprecian unánimemente tanto como se burlan alegremente de sus muecas atípicas antes de los partidos, no ayudan precisamente a desvelar el misterio.

"Es buen chico, me río mucho con él. Le conozco desde que tenía 19 años", se limitó a comentar Jean-Philippe Mateta, tan parco en palabras como su antiguo compañero en Londres.

Manu Koné, el centrocampista, con una sonrisa pícara, replicó: "pregúntenle a él cuando venga a rueda de prensa", cuando se le interrogó sobre la personalidad del que fuese también su compañero en la sub-21.

"Señor Despreocupado", como lo apodan con la camiseta de Francia, probablemente no brillará en ese escenario ante los medios. No es su terreno de juego y eso no hace ganar Mundiales.

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