Migrante acusado de intentar atropellar a agentes de ICE sigue detenido a pesar de fianza
Los Ángeles (EE.UU.), 15 abr (EFE).- El salvadoreño Carlos Iván Mendoza Hernández, acusado de agredir a un agente federal con un arma letal, permanece bajo custodia federal a pesar de que una jueza le otorgó una fianza de 50.000 dólares para salir en libertad condicional.
El inmigrante, de 36 años, fue baleado el pasado 7 de abril, después de atender a una parada de tráfico por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) cerca de la Interestatal 5 en la ciudad de Patterson, a unos 144 kilómetros (90 millas) al sur de Sacramento, capital de California.
Mendoza Hernández está acusado de intentar atropellar con su auto a los agentes de inmigración, cuando intentó huir del lugar.
El director interino del ICE, Todd Lyons, afirmó en un comunicado la semana pasada que los agentes del ICE efectuaron disparos defensivos después de que el inmigrante moviera su carro para huir.
Sin embargo, testigos y el mismo Mendoza Hernández afirman que los agentes dispararon al menos una vez antes de que moviera su carro, por lo que su respuesta fue un reflejo de supervivencia.
La jueza federal Allison Claire determinó que no había evidencia suficiente para determinar que el salvadoreño representaba un peligro y que su intento de huida pudo ser reacción de supervivencia.
No obstante, la magistrada accedió al pedido del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) para que otro juez revise su decisión de fianza, por lo que lo mantiene detenido.
Mendoza Hernández fue sometido a cuatro cirugías y se presentó en silla de ruedas en el tribunal.
Familiares y el abogado de Mendoza, Patrick Kolasinski, dijeron que vieron en la sala a posibles agentes de ICE que querían tomar en custodia al inmigrante.
El caso ha estado marcado por narrativas contradictorias sobre porque era objetivo de IC. Según el director interino del ICE, el inmigrante, padre de una niña estadounidense, era buscado por una supuesta acusación de asesinato en su país y por estar relacionado con las pandillas.
Estas acusaciones han sido negadas por Mendoza Hernández y su abogado. En el comunicado el DOJ no mencionó que fuera buscado por las autoridades salvadoreñas.
De ser declarado culpable por agredir a los oficiales de ICE, Mendoza Hernández enfrenta una pena legal máxima de 20 años de prisión y una multa de 250.000 dólares.
Si se le concede la fianza es muy probable que sea detenido por las autoridades migratorias para su deportación. EFE
amv/ppc/jrh