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Miles atrapados en región ucraniana ocupada entre la falta de comida y bloqueo de salida

Miles atrapados en región ucraniana ocupada entre la falta de comida y bloqueo de salida

Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 9 may (EFE).- Mientras Ucrania y Rusia inician una tregua de tres días, varios miles de residentes de las localidades situadas en primera línea en la región de Jersón, ocupada por Rusia, siguen atrapados en medio de una grave situación humanitaria.

Los civiles en Oleshki y de zonas vecinas de la orilla oriental del río Dniéper se enfrentan a una creciente escasez de alimentos y medicamentos, mientras que las carreteras minadas y el riesgo de ataques con drones impiden una evacuación segura.

Las autoridades ucranianas están presionando para que se establezca un corredor humanitario en coordinación con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y acusan a las fuerzas rusas de bloquear la salida de civiles y obstaculizar el suministro de productos básicos, alimentos y medicamentos.

En busca de alimentos

Los residentes describen una situación marcada por el aislamiento y el peligro constante.

"Por fin llegaron algunos alimentos el lunes. Sin embargo, los precios son escandalosamente altos", afirmó en un mensaje a EFE Ala Lijman-Malish, residente de Oleshki que cuida de decenas de animales abandonados.

Los suministros se han reducido drásticamente en los últimos meses tras explotar repetidamente vehículos por las minas situadas a lo largo de la única carretera de acceso, apodada 'la carretera de la muerte' por los lugareños.

Un empresario local que llevaba regularmente alimentos a la ciudad fue hallado muerto con una herida de bala en la cabeza y su vehículo calcinado, tras un intento fallido de entrar en Oleshki.

"Si antes se podía contar con reservas restantes, ahora simplemente se han consumido. La gente ya está desesperada", añadió Lijman-Malish.

La electricidad y el gas llevan tres años sin estar disponibles en la zona, que se vio gravemente afectada por las inundaciones tras la destrucción de la presa de Kajovka en 2023. Muchos residentes cocinan sobre fogatas y apenas les queda dinero para comprar los pocos alimentos disponibles.

Los frecuentes intercambios de disparos entre las fuerzas rusas en la ciudad y las tropas ucranianas han dejado muchos edificios gravemente dañados, con explosiones que se producían "cada 10 minutos" en los días previos al alto el fuego, según la residente.

Múltiples testimonios indican que las tropas rusas utilizan edificios civiles en Oleshki para lanzar drones de corto alcance contra la ciudad de Jersón, controlada por Ucrania, situada a 3 kilómetros al otro lado del río. Ucrania responde con ataques contra posiciones militares rusas.

Atrapados

Unos 22.000 residentes se han marchado desde que las tropas rusas ocuparon la zona hace más de cuatro años. Alrededor de 2.000 permanecen en la propia Oleshki y otros 4.000 en los asentamientos circundantes.

La mayoría son personas mayores o enfermas, sus cuidadores u hombres que temen ser detenidos en los puestos de control rusos.

Según informes, los soldados rusos han impedido a algunos residentes que intentaban llevar suministros o marchar de la zona entrar o salir de ella. Ambas partes se acusan mutuamente de minar las carreteras y de llevar a cabo ataques con drones.

Según los residentes que tienen acceso a internet o lograron huir de la ciudad, las tropas rusas no han hecho ningún esfuerzo significativo por entregar alimentos o medicamentos, y la mayoría de suministros provienen de empresarios que corren un enorme riesgo personal.

Testimonios recopilados por la ONG ucraniana Media Initiative for Human Rights sugieren que algunos residentes creen que el aislamiento tiene como objetivo utilizar a la población civil como "escudo humano" para proteger a las tropas rusas de los ataques ucranianos.

"En Oleshki hay cuerpos sin vida de personas que llevan varios meses sin ser enterrados", declaró la alcaldesa de la ciudad, Tetiana Hasanenko.

A la espera de ser rescatados

Voluntarios han elaborado listas de aquellos que desean ser evacuados y las han remitido al defensor del pueblo de Ucrania, Dmitró Lubinets, quien fue uno de los primeros en dar la voz de alarma y ponerse en contacto con su homóloga rusa. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania emitió un comunicado sobre la crisis el 6 de mayo, en el que pedía la intervención internacional.

El Comité Internacional de la Cruz Roja ha expresado su disposición a colaborar en la evacuación. Continúan las negociaciones para garantizar una interrupción fiable de los combates en la zona y el desminado de la ruta de salida, lo que podría requerir más tiempo que el actual alto el fuego de tres días.

"Esto sólo será posible si Rusia está de acuerdo", afirmó Oleksandr Tolokonnikov, vicejefe de la administración regional de Jersón, quien añadió que, por el momento, "no hay señales" de que Rusia reconozca la gravedad de la situación o tenga intención de permitir la salida de civiles. EFE

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