Agencias

Miles de jóvenes esperan a León XIV: "¡Que el papa está en Madrid, chavales!"

Miles de jóvenes esperan a León XIV:

Marta Ostiz, Teresa Díaz y Sagrario Ortega

Madrid, 6 jun (EFE).- Miles de jóvenes llenan ya el paseo de la Castellana de Madrid, desde la plaza de San Juan de la Cruz hasta la de Lima, en un ambiente festivo y emocionado de cara al primer encuentro multitudinario del papa León XIV en España: "¡Que el papa está en Madrid, chavales! ¡Que está con nosotros!".

Se oía desde la megafonía que está animando a chavales procedentes de todos los puntos de España y de distintos países, ataviados con camisetas 'ad hoc', 'pastoreados' por sus parroquias, colegios y universidades católicas y atendidos por jóvenes voluntarios que reparten botellas de agua y muchas sonrisas y vigilan que cada grupo entre a la plaza de Lima, donde el pontífice presidirá una vigilia juvenil, de manera ordenada, por el sector que se les ha adjudicado.

Provistos de sus códigos QR, los jóvenes esperan impacientes horas antes de la llegada de León XIV, que a las 20:30 hora local (18:30 GMT) recorrerá en su papamóvil los 1.300 metros que separan ambas plazas para dirigirse después a los fieles más jóvenes.

Sillas plegables, botellas de agua, sombreros, contenedores con carteles animando a depositar los residuos -'No ensucies Madrid'- rodean a miles de personas, mayoritariamente jóvenes, pero también familias con niños, monjas y curas que intentan refugiarse del sol bajo las pocas sombras de la zona.

Entre ellos, un grupo de sesenta chavales de entre 14 y 28 años que han llegado en autobús a las 5:00 de la mañana (3:00 GMT) desde Palos de la Frontera, en el sur del país, para hospedarse en instalaciones de una parroquia de Alcorcón, un municipio cercano a la ciudad de Madrid.

Organizados por la parroquia de San Jorge Mártir, del Camino Neocatecumenal, el grupo asistirá también a la misa del domingo en la céntrica plaza de Cibeles. "Estamos en vilo, expectantes por que llegue el papa para poder darle la bienvenida", comenta a EFE Judit.

Desde la Universidad Católica de San Antonio de Murcia (sureste) han llegado hasta una parroquia de la madrileña plaza Elíptica doscientos jóvenes que, como muchos otros, han comprado una banderita de España que se está vendiendo a 5 euros.

Desde León y Valladolid (hacia el norte de España), en concreto desde el Colegio de las Discípulas de Jesús, han improvisado en apenas dos semanas este viaje que ha movilizado a más de cuarenta personas que dormirán en una parroquia de la capital.

"Es algo que no se repite, la última vez que vino un papa fue en 2011", subrayan algunos de estos jóvenes que se confiesan católicos practicantes y que, además de ver al papa, tienen ganas de pasárselo bien.

La diócesis de Orihuela-Alicante (este) ha movilizado once autobuses con más de 600 personas, entre ellas Berta, que confiesa que es el cuarto papa que ve en su vida, pero lamenta que la espera se está haciendo demasiado larga bajo el sol, si bien ya tienen la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud que Madrid acogió en 2011.

Asistiendo a todos ellos, Rubén y Lucas, de 16 y 17 años, no han dudado en responder a la llamada de su parroquia del barrio madrileño de Campamento para ofrecerse como voluntarios en esta vigilia.

"Estoy muy feliz, me alegra poder ayudar a toda esta gente", afirma un voluntario.

Desde las pantallas que amenizan la espera, los animadores calientan el ambiente con frases como "lo que está pasando aquí no es normal". "Vivimos en una época en la que cuesta ponerse de acuerdo hasta para ver una serie de Netflix, pero hoy han venido miles de jóvenes de todas las partes de España", dice uno de ellos.

Y prosigue: "Todos compartimos la convicción de que hay cosas que merecen la pena y por eso estamos aquí. Bienvenidos a nuestra casa. Bienvenidos a nuestra Santa Madre Iglesia". EFE

so-td-mop/jdm/pcc

(vídeo)