Miles de personas se solidarizan en Praga con la radio y la televisión públicas checas
Praga, 3 nov (EFE).- Miles de personas se congregaron este martes en el centro de Praga para protestar contra la reforma del sistema de financiación de la radio y la televisión públicas checas, impulsada por el Gobierno de populistas y ultranacionalistas, que ha despertado el temor a una pérdida de independencia de ambos entes.
"Quédate con nosotros. Para vosotros, no para los políticos" fue el lema del acto central de solidaridad con los empleados de la Televisión Checa (CT) y de la Radio Checa (CRo), quienes secundaron hoy una huelga para manifestar su rechazo al proyecto de ley, en el que ven un intento del Ejecutivo de controlar los medios públicos.
El paro de 24 horas arrancó a medianoche y fue secundado por la mayoría de los trabajadores, lo que obligó a alterar por completo la programación habitual.
La concentración principal de la jornada tuvo lugar en la histórica plaza de Venceslao, escenario clave de los cambios políticos de 1989 que derivaron en la caída del régimen comunista.
Ante los miles de asistentes, destacadas figuras del teatro, el cine y la música del país centroeuropeo, junto a académicos, analistas y profesionales de la comunicación, subieron a la tribuna para reclamar que se preserve la independencia de los medios de comunicación públicos.
Tereza Nvotová, documentalista eslovaca, advirtió del riesgo de que en la República Checa se repita lo ocurrido en su país, donde el actual Ejecutivo de populistas de izquierda y ultranacionalistas disolvió la radiotelevisión pública RTVS para crear un nuevo ente, en el que el poder político ejerce mayor control sobre el nombramiento de directivos y la línea de programación.
La reforma proyectada en Chequia prevé suprimir el canon público que pagan los hogares y las empresas con más de 25 empleados, fijado actualmente en 6 euros mensuales para la televisión y 2,25 euros para la radio.
El plan de la coalición gobernante (derechistas, ultranacionalistas y euroescépticos) encabezada por del primer ministro, el populista Andrej Babis, preve sustituir esas tasas por una financiación estatal que en conjunto implicaría un recorte en un 15 % del presupuesto de ambas corporaciones.
El rechazo social generado ha forzado a reconsiderar la fórmula definitiva del futuro modelo de financiación, si bien Babis ha asegurado que las cuotas públicas quedarán eliminadas, una de sus promesas en la campaña electoral con la que venció en los comicios del pasado año. EFE
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