Agencias

Mohamed VI vuelve a confiar en Naser Burita, diplomático de actos y no de discursos

Mohamed VI vuelve a confiar en Naser Burita, diplomático de actos y no de discursos

Rabat, 16 oct (EFE).- Figura clave de la diplomacia marroquí sobre el Sáhara Occidental, Naser Burita ha vuelto a recibir la confianza del rey Mohamed VI para seguir al frente de Exteriores en el nuevo Gobierno marroquí, mientras rechaza que se responsabilice a Rabat de la última crisis migratoria de Ceuta.

"Discreto, metódico y decididamente orientado a la proyección internacional", así ha descrito el medio panafricano Africa24 a Burita considerado el principal operador de la política exterior marroquí que es dominio exclusivo del monarca y forma parte de los denominados ministerios de soberanía (junto a Interior, Defensa y Asuntos Religiosos).

Burita (57 años) es licenciado en Derecho y diplomático de carrera, y sin afiliación política. Habla varios idiomas como el árabe, francés, alemán e inglés y tiene conocimientos de español.

Diplomático de carrera, pasó por las embajadas de Marruecos en Viena y Bruselas y escaló durante décadas en distintos departamentos del Ministerio de Exteriores, una trayectoria que le ha permitido conocer de cerca los principales expedientes de la diplomacia del país magrebí.

En su entorno lo describen como un "hombre de expedientes", atento a los detalles y al seguimiento de cada dossier. Su exposición pública es limitada, ofrece puntuales ruedas de prensa y concede contadas entrevistas.

El propio Burita ha defendido que "la diplomacia marroquí se define por actos concretos más que por discursos o eslóganes".

Desde que asumió por primera vez la cartera de Exteriores, en abril de 2017 con un gobierno liderado por el islamista Partido de Justicia y Democracia (PJD), Burita ha encarnado una diplomacia más activa, centrado en la reclamación sobre el Sáhara Occidental.

Es uno de los ministros más populares del país, junto a Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol y ahora también titular de Economía y Finanzas en el Gobierno presidido por primera vez por una mujer, Fatima Ezzahra El Mansouri.

Del Sáhara a la Unión Africana

Fue uno de los principales impulsores del retorno de Marruecos a la Unión Africana en 2017, después de 33 años de ausencia, y durante su gestión se materializó la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán en 2018.

Burita es también uno de los principales impulsores de la normalización de las relaciones con Israel, alcanzada en el marco de los Acuerdos de Abraham de 2020, a cambio del reconocimiento por parte del presidente estadounidense Donald Trump (en su primer mandato) de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. A este respaldo se han sumado países como Francia y España, entre otros.

El conflicto dio un nuevo paso en octubre de 2025, cuando el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución sobre la misión de paz en el Sáhara (Minurso) que situó la propuesta marroquí de autonomía como opción central para alcanzar una solución al conflicto sobre la excolonia española.

Relación con España

La relación con España durante su gestión ha vivido altibajos.

Tras la crisis diplomática de 2021 desencadenada por la hospitalización en territorio español de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y la entrada de unos 10.000 migrantes a Ceuta, Madrid y Rabat sellaron una nueva hoja de ruta para sus relaciones.

En 2022 el presidente español, Pedro Sánchez, respaldó la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara como la iniciativa "más seria, realista y creíble" para resolver el conflicto y Madrid se preparaba con Lisboa y Rabat para celebrar el Mundial 2030.

Pero la última crisis migratoria de Ceuta, cuando decenas de miles de personas entraron de forma irregular en la ciudad el pasado julio, quebró la buena sintonía bilateral. EFE

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