Agencias

Mou, 'uno di noi'

Mou, 'uno di noi'

Carlos Expósito

Roma, 14 oct (EFE).- José Mourinho volvió, después de más de dos años, a recibir el cariño de un Olímpico de Roma que no olvida su paso por la 'Ciudad Eterna', donde no es 'The Special One'. Es 'uno di noi'. Y, al margen del resultado, que se decantó de lado merengue en un final de partido trepidante, los romanistas brindaron un homenaje muy especial a quien les llevó saborear la grandeza en Europa.

"Quien lleva la gloria a Roma, Roma lo honrará por siempre. Hoy tus manos consagran las 'spolia opima' (los despojos opimos, las armas que un general romano obtenía tras dar muerte personalmente al rey del ejército enemigo). Y el pueblo te tributa la gloria eterna". Fue el mensaje dirigido por la Curva Sud a 'Mou', con tres ilustraciones que rememoraron el triunfo en Liga Conferencia de 2022.

No fueron las únicas palabras de cariño que recibió. En distintas facciones del campo se leyeron pancartas como: "En Budapest nos defendiste hasta el infierno... Bienvenido de nuevo, José. Romanista por toda la eternidad" o "Para el mundo, 'Special'; para Roma, inmortal... ¡Ave, Mou!".

"El mejor lugar de mi carrera"

4 de mayo de 2021. El Roma anuncia con un sorprendente comunicado la llegada de Mourinho al banquillo de 'la Loba'. El resto es historia. Los 'giallorossi' ganaron la primera edición histórica de la Liga Conferencia en 2022 ante el Feyenoord, y perdieron una final de Liga Europa, contra el Sevilla en 2023.

El que una vez fue, durante dos temporadas y media, uno de ellos, fue recibido este miércoles por todo lo alto. Con incontables pancartas de apoyo, con fervor y con ilusión. En los días previos, las paredes de la capital italiana se llenaron con mensajes y dibujos dedicados a quien un día les cautivó. En la víspera, el técnico luso dijo que probablemente, o antes o después del partido, se tocaría el corazón.

De esta noche se va con un sabor dulce, después de derrotar 'in extremins' a un equipo que fue superior y que comenzó esta campaña enfilado. Al menos, el apoyo que obtuvo en una jornada que milagrosamente terminó siendo positiva para el Real Madrid fue capaz de tocar el corazón del míster.

A finales del pasado mes de agosto, 'Mou' afirmó en una entrevista con el diario italiano Il Giornale que Roma fue "el mejor lugar de su carrera". El martes subrayó que la afición romanista vive el fútbol de una "forma especial". El afecto es recíproco. Pero en cuanto suena el pitido inicial, no hay sentimientos que valgan. Nadie perdona sobre el campo.

Su etapa en 'la Loba' estuvo rodeada de una fuerte carga simbólica. Llegó cargado con un enorme historial, con la idea de imprimir al equipo una mentalidad ganadora, la suya, sin perder el vínculo con la afición. Es un hecho que lo consiguió, y los aficionados 'giallorossi' dan fe de ello. ¿Cómo? Según definió el propio entrenador, siendo él mismo.

"Grazie Roma, Che ci fai piangere e abbracciarci ancora"

Fue una noche de duelos estelares. No sólo en las delanteras, con Vinícius y Mbappé contra Dybala y Malen, sino también en los banquillos. Mourinho y Gasperini son dos enrtenadores queridos por la afición romanista, una de esas sentidas hinchadas que no olvida. Ni para lo bueno, ni para lo malo. Pero los dos técnicos son de escuelas y métodos distintos. Y este miércoles ganó la del luso.

Paradójico resulta el hecho de que el último partido de Mourinho en el Olímpico con los 'giallorossi' fuera contra el Atalanta, dirigido entonces por Gasperini. Los caprichos del fútbol. Fue despedido dos partidos después, en los que perdió a domicilio con el Lazio y con el Milán.

16 de enero de 2024. El Roma comunica su destitución. Se fue por la puerta de atrás en lo que a la directiva se refiere, tras encadenar varias derrotas de peso. Incredulidad, tristeza y rabia por buena parte de la afición romanista. No por lo deportivo, porque hacía tiempo que Mourinho no rendía, sino por el componente emocional. Un aspecto todavía vivo en los 'tiffosi'.

El único periódico del mundo dedicado exclusivamente a un solo equipo de fútbol, 'Il romanista', dedicó parte de su portada en papel a 'Mou' y a unas declaraciones que dijo el entrenador: "Enemigos nunca".

Los romanistas, además del himno del club, entonan de forma regular una canción bellísima, el emblemático "Grazie Roma", de Antonello Venditti, una balada con un ritmo particular e inconfundible que, en uno de sus versos, dice así: "Grazie Roma, Che ci fai piangere e abbracciarci ancora". "Gracias, Roma, que nos haces llorar y abrazarnos una vez más". Este miércoles, esas palabras tuvieron más sentido que nunca. EFE

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