Mourinho-Bellingham, una relación que empezó gracias a la madre de Jude
Óscar Maya Belchí
Madrid, 31 ago (EFE).- Jose Mourinho y Jude Bellingham se entienden. El portugués sabe que tiene que recuperar la mejor versión del inglés si quiere que su segunda etapa en el Real Madrid sea exitosa. Y, de momento, lo está consiguiendo. Dos goles y dos asistencias de Jude en los tres primeros partidos. Los tantos, celebrados desde la grada por la madre del futbolista, Denise, admiradora del técnico.
Un sentir que se hizo público en junio de 2024. El Real Madrid ganó su 15.ª Liga de Campeones 2-0 al Borussia Dortmund, con asistencia de Bellingham. Un partido que Mourinho analizó en directo para la televisión inglesa. En Wembley.
Con su siguiente proyecto en mente, el Fenerbahce, que duró un año. Antes se pasó a los medios de comunicación, de forma efímera, para una final en Wembley que ganó el Real Madrid. Y, tras el partido, fue protagonista.
Una vez recibido el trofeo y la medalla que le acreditaba como campeón de la Liga de Campeones, Jude Bellingham cruzó el césped de Wembley de lado a lado para cumplir un deseo de su madre, a la que siempre ha alabado al considerarla un pilar fundamental para mantenerle con "los pies en el suelo" y ser "la base" que le "sostiene".
Y aquel 1 de junio, Jude tenía una misión: que su madre, Denise, se fotografiara con Mourinho. El centrocampista se acercó al técnico, se fundieron en un abrazo y le trasladó la propuesta: "Lo siento, a mi madre le gustas desde hace años", le explicó al portugués.
Un recuerdo que Denise, dos años más tarde, tendría más facilidades para repetir, ya que Mourinho ha acabado siendo entrenador de su hijo. Y quien le ha devuelto la felicidad tras dos temporadas complicadas.
"Estoy un poco más libre. Con libertad para moverme más alto o más bajo si lo necesitamos. Estoy disfrutando mucho y por eso estoy jugando bien", explicó el propio Bellingham tras ganar 4-0 al Málaga.
Un partido en el que marcó el primer gol, provocó el segundo y estrelló un disparo en el larguero. Influencia total en ataque, también en el repliegue defensivo y robo alto de balón... y en el compromiso.
"Los últimos 20 minutos fueron malísimos", aseguró tras el encuentro. Acabó en goleada, pero Jude no estuvo contento. Ya lo demostró previamente tras una ocasión del Málaga en dicha parte final de partido en la que gritó a sus compañeros y golpeó el césped del Santiago Bernabéu.
"Es muy exigente consigo mismo y con el resto, eso me gusta muchísimo", ponderó Mourinho tras conocer la crítica de Bellingham.
Relación sustentada en la cercanía entre ambos, en encontrar la mejor posición para Bellingham en el equipo, lejos de la banda izquierda y sí cerca del área y del gol, y en la confianza plena.
Jude se incorporó el último a la pretemporada tras el Mundial y, sin embargo, ha sido titular en los tres partidos de Liga. Y figura clave sin la que no se entendería el pleno de victorias del Real Madrid.
Gol de cabeza contra el Espanyol, dos asistencias frente a la Real Sociedad, y un gol y otro provocado, que acabó siendo en propia meta de Alfonso Herrero tras un remate de cabeza de Bellingham, ante el Málaga. Cuatro contribuciones de gol y una añadida por el tanto en contra del portero del equipo andaluz.
Incidencia en el resultado y en la mentalidad de un equipo que Mourinho trata de recuperar. Y uno de sus pilares es Bellingham, con el reto, por el momento superado con buena nota, de darle su mejor escenario para brillar junto a Kylian Mbappé y Vinícius Junior, en una química en el tridente ofensivo que ni Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa acertaron en encontrar. EFE
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